La resurreción del «gol»

Juan Villar VIGO

DEPORTES

El máximo goleador del mundo en el año 1998, con sus 43 dianas, vuelve al Celta con más ilusión que nunca

05 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Jaime Iván Kaviedes Llorenty, nacido en Santo Domingo de los Colorados (Ecuador) hace 24 años, está en su pretemporada más ilusionante desde que en el año 1999 fichó por el Celta. En la etapa de Víctor Fernández ya sabía de antemano que el maño no contaba con él y que tenía que buscarse la vida. Todos los años se ha ido cedido. Ha sido una peregrinación por el Puebla, el Valladolid, el Oporto y el Barcelona de Guayaquil. No ha acabado de explotar, pero ahora está con más ganas que nunca: «El club no me ha dicho que no cuenta conmigo, como otros años. De momento estoy contento porque me están dando la oportunidad de ser visto», dice el delantero ecuatoriano. Su nombre dio la vuelta al mundo en el año 1998 cuando se proclamó máximo goleador del mundo, gracias a los 43 tantos que consiguió en el campeonato ecuatoriano defendiendo los colores del Emelec, su primer equipo. Esta hazaña fue destacada por el Congreso de Ecuador, que realizó un reconocimiento oficial. Fichó por el Peruggia italiano. Cumplía así uno de sus sueños: jugar en Europa. Para ver cumplido su gran sueño, jugar un Mundial con su selección, tuvo que esperar hasta este año. Estuvo presente en Corea y Japón, donde Ecuador quedó eliminado en la primera ronda y no consiguió marcar ningún gol, aunque él tuvo el honor de haber marcado en la fase de clasificación el tanto decisivo que le dio el pase. El Nine, apodo con el que le conocen, quedó huérfano de padre y madre tras un accidente que sufrieron ambos cuando él tenía seis años. Fue criado por sus abuelos. Francia Méndez, su abuela, es la fiel acompañante de Iván y le sigue allá a donde vaya. El apodo le viene desde muy pequeño. La historia cuenta que una vez llegaron a Santo Domingo unos profesionales extranjeros que regalaron los uniformes a un equipo infantil para jugar un torneo de la zona. El número de las camisetas se escribía con letras y en inglés y como él llevó el nueve, escribió nine (nueve en inglés), y todos empezaron a llamarle así. Su ídolo futbolístico fue Marco Van Basten , el goleador holandés que fue Balón de Oro. También ha adquirido fama porque diferentes mujeres le han reclamado la paternidad de sus hijos, aunque en ningún caso se llegó a demostrar. De él dice Lotina que tiene que mejorar algunas cosas: «Ha hablado conmigo sobre aspectos tácticos y de la mejor forma de corregir mi situación en el terreno de juego. También me dijo como tengo que jugar de espaldas a la portería, tratando de tocar el balón al frente», comentó el ecuatoriano. Está ofreciendo buenos detalles en esta pretemporada. Un ejemplo fue el gol que le marcó al Parma, en el que demostró su pillería sorprendiendo al portero en un golpe franco directo que envió al primer palo, donde no lo esperaba. No lo va a tener fácil con competidores en su puesto como Catanha o Benni McCarthy. Tiene grandes cualidades técnicas, pero su frialdad sobre el terreno de juego le impide tener la regularidad necesaria para convertirse en un gran jugador. Ahora está pendiente de obtener la nacionalidad española: «Yo ya he solucionado todos los papeleos y tan sólo estamos a la espera de que me llamen», declaró Kaviedes. Tenía la posibilidad también de solicitar la italiana, debido a que su madre tiene ascendencia de dicho país, sin embargo prefirió hacerlo en España. Será una ventaja para él, porque quedaría una plaza de extracomunitario libre en la plantilla, y además tendría posibilidades de disponer de más minutos, pues solamente están permitidos tres extranjeros sobre el terreno de juego.