El médico considera que lo del andaluz no es un caso excepcional

La Voz P. L. | PALMA

DEPORTES

26 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El cuadro médico del Deportivo muestra cautela sobre la situación en que ha llegado Tristán. El médico del club en la concentración de Vilalba, Moncho Barral, considera que la situación de Tristán «no es excepcional» por el hecho de que arrastre todavía las molestias de un esguince que se produjo con la selección hace más de un mes. Para Barral, la pregunta que uno debe hacerse es «¿cuánto duran las secuelas de los esguinces». Según él «no es un tiempo que pueda cifrarse con exactitud, y por tanto no es una situación excepcional», insiste. Respecto a si el jugador debería haberse puesto en manos de los médicos del club con anterioridad a su llegada a A Coruña para atajar cuanto antes la lesión, Barral responde que Tristán «no tenía nada previsto porque el club no lo había previsto con él», puesto que cuando se fue de vacaciones no estaba lesionado. El médico confirmó que Diego seguirá con sus sesiones en el hotel hasta pasado mañana. Será entonces cuando se le realicen pruebas en A Coruña y se evalúe la evolución de la lesión. Susto con Manuel Pablo Manuel Pablo interrumpió el entrenamiento de la tarde poco antes del partidillo. Tras unos estiramientos junto al preparador físico, tomó el camino del hotel. Esto despertó preocupación. Pero no hay lugar para la alarma. Se trata de una sobrecarga de aductores. «La situación es normal -atajó Barral-. Manuel Pablo lleva meses con poca actividad física, y ahora, de pronto, ha jugado tres partidos», así que es lógico que se sobrecargue.