Gracias, Chilavert

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ ,

DEPORTES

Otra vez, mejor en el segundo tiempo. A ver si el capataz de Cieza, el hombre de las axilas pantanosas, se da cuenta. El doble pivote permite a Valerón jugar a lo que sabe (fútbol de calidad) y hace que Juanfran (el del Celta estuvo muy bien) y Puyol (de nuevo, el AVE) puedan subir sin miedo a dejar en pelotas al abuelete Nadal y al oxidado Hierro. En definitiva, se multiplica la capacidad ofensiva de España y se mejora la defensa con más recuperación de balón en medio campo. Se vio ante Eslovenia y repetimos ante Paraguay. Otro debate es quiénes deberían ser los elegidos para ese doble pivote.

07 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Vayamos a la vendetta hispana. Los paraguayos son fruta pasada. Confirmado. El segundo tiempo fue una cuesta arriba para ellos, como contra Sudáfrica. Sorprendieron al principio y poco más. El peligro llegó con Arce. El gol fue un rebote de Puyol a chut venenoso de Arce y paradón de Casillas. Al portero se le vio excelente de reflejos, pero un poco nervioso en las salidas. Debe templarse. El resto del primer tiempo fue un frontón. España sin ideas y los paraguayos colgados como murciélagos de su portería, casi todos atrás. Tristán, triste de ti, se ganó a pulso el cambio. El punta acostumbra a jugar como abducido, medio sonado, y de repente la lía. En el Mundial, nada de nada. Es puro Expediente X, sólo abducido. Éste no se lía ni un porro. Quien la montó fue todo el equipo gracias a los cambios. Camacho acertó en los relevos como ha acertado con De Pedro. Ayer no jugó tan bien como contra Eslovenia, pero dio dos goles. De Pedro no chuta, descorcha el balón. Es imponente cómo la pone. El primero fue un córner que Morientes hundió en la red. Matamos al enemigo con su munición (juego áereo y chuts). El segundo fue gentileza de Chilavert. El meta de las bravuconadas lució sobrepeso y sus reflejos son más de una liga de peñas que de un mundial. Cómo cantó en el segundo. Hubo tiempo para su show con la falta que atajó bien Casillas. Después Paredes también agarró a Raúl en una diablura del madrileño y el penalti lo metió Hierro silbando, como quien pica en una mina. España a octavos. Así se escribe la historia. Ahora queda el recreo contra Sudáfrica (otro debate: ¿deben jugar los de ayer o que debuten los demás?) y luego viene lo peor. España empieza a tener hechuras de equipo y el sorteo es muy favorable. ¿Será posible soñar? Probar el once frente a un equipo de los ¿grandes? (en este mundial no se sabe quién es el grande: Argentina dio pena ayer) y la maldita suerte dictarán sentencia. Ojo, ayer Santa Cruz se echó una carrerita y dejó tirada la moto gripada de Hierro en diez metros.