FÚTBOL La selección española venció (0-5) y convenció en el último partido de preparación antes de viajar al Mundial. No necesitaron los jugadores españoles un gran esfuerzo de mentalización. Se trataba de un ensayo general, de un examen y España le aprobó con buena nota.
17 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Camacho utilizó dos esquemas diferentes y pudo comprobar que ambos le funcionaron. Como prueba fue muy notable. Claro que Irlanda del Norte no es Portugal ni Holanda, rivales ante los que la selección española dio una imagen bastante pobre. La duda que quedará en el ambiente es si la selección de Camacho es capaz de jugar de esta forma ante equipos más fuertes y mucho menos ingenuos de lo que fue esta noche la selección norirlandesa. La superioridad española fue tan evidente que la goleada pudo ser aún mucho mayor, lo que sin duda sirve para aumentar la autoconfianza de los jugadores españoles de cara a la cita mundialista. Pero sin que se lo crean en exceso, porque en Corea, Eslovenia, Sudáfrica y Paraguay no van a dar tantas facilidades. Lo más importante es, sin duda, la sensación que dio de equipo conjuntado la selección española, con un juego muy convincente. Con dos estilos diferentes, uno en cada tiempo, el equipo de Camacho funcionó a un alto nivel. Mejor aún en el segundo periodo, con jugadores de más toque, con paredes y triangulaciones de alta escuela. Además, la eficacia española estuvo a una gran altura. En los dos esquemas trabajó Baraja y lo hizo espléndidamente. El dúo Valerón-Raúl se entendió a la perfección. La flojedad del rival hizo que Cañizares y su defensa pasaran casi inadvertidos. Aunque demostraron que por alto, sobre todo el tándem central Hierro y Nadal, es solvente, mientras que Puyol y Juanfran cumplieron con su función, a secas. Camacho apostó de salida por el doble pivote en el centro del campo Albelda-Baraja. Joaquín y De Pedro demostraron que se puede contar con ellos. Raúl intervino mucho a base de retrasar su posición. Morientes, como en su última etapa, estuvo gris. Al inicio del segundo tiempo Camacho hizo cuatro cambios de golpe, entrando Curro Torres, Helguera, Mendieta y Valerón por Nadal (Puyol pasó al centro de la defensa), Albelda, Joaquín y De Pedro. Perdió España penetración por las bandas, aunque a veces subían por ellas Curro Torres y Juanfran. Pero con el deportivista en el terreno, ganó mucho en toque y paredes hasta hacer que Irlanda del Norte no se enterara de casi nada. Nada más comenzar este periodo marcó Baraja. Después Morientes y Raúl fallaron ocasiones muy claras. Pero el diez, ansioso por agrandar su cuenta goleadora, volvió a marcar cuando sólo iban ocho minutos de la segunda parte. Tal era el festival de juego que hasta Puyol, un central, marcó su gol inaugurando su palmarés con la selección nacional. Después, en una jugada de fantasía con protagonismo de Valerón, Morientes logró el quinto. Y pudieron llegar más.