«Esperaremos al Dépor en nuestro campo, no queremos suicidarnos»

Fernando Hidalgo Urizar
FERNANDO HIDALGO A CORUÑA

DEPORTES

DEPORTIVO Fernando Vázquez, entrenador del Las Palmas, próximo rival del Deportivo No daban un duro por su equipo y ya tiene más cerca la Uefa que el descenso. Fernando Vázquez aterrizó en Las Palmas, tal vez, por casualidad. Llegó ilusionado, pero nada más caer en las islas descubrió que la situación económica era casi terminal. «No sé si me habré metido en otro túnel», dijo. Han pasado varios meses y Las Palmas sigue con la caja vacía, pero el casillero de puntos goza de buena salud. Fernando Vázquez (Castrofeito, 1954) llegará a Riazor dispuesto a pescar en el río revuelto coruñés. Y no esconde sus intenciones: «No vamos a suicidarnos. Esperaremos al Dépor en nuestro campo y a ver qué pasa», confiesa.

17 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Vázquez es optimista y se siente seguro en el banquillo. Así ve su enfrentamiento de Riazor. -Están más cerca del Deportivo que del descenso, curiosa circunstancia. -Sí. Fíjese, si no hubiéramos perdido en casa con el Dépor, ahora estaríamos jugándonos quién se ponía por delante. -¿Qué cree usted que le está pasando al Dépor? -No me lo explico. Si estuvieran en un bache físico, también lo notarían en su campo y ahí lo están haciendo bien. No acabo de entenderlo. -¿Vio el encuentro de Valladolid? -Sí. -¿Y? -Me sorprendió, ante todo, su vulnerabilidad. Siempre consideré al Dépor un equipo sólido, con grandes jugadores en defensa. Yo estoy como los demás, haciéndome preguntas. -¿Puede haberle afectado la disputa de tres competiciones, aunque la Champions haya sufrido un parón hace tiempo? -Tanta competición afecta en el aspecto nervioso. Es muy difícil estar concentrados durante tantos partidos. Esto es importante. Y puede que le haya pasado al Dépor. De todas formas no creo que sea un equipo que ahora tenga problemas estructurales, cuestiones de preparación y ese tipo de asuntos. Puede que sí una apatía y una dejadez propia del hastío de tantos encuentros. -Defíname al Dépor? -Es una máquina de precisión y de alta velocidad. Es como un AVE, seguro, sin dudas, preciso y potente. Era tan seguro y confiado que hacía todo muy fácil y no porque fuera sencillo, sino por su capacidad. Así son los grandes equipos, que suelen ganar el ochenta por ciento de sus partidos. Ahora parece que está perdiendo esa cualidad. -¿Y cómo es su equipo? -Es un velero pequeño en el Atlántico, pero con el trabajo de los jugadores conseguimos que marche bien. Al Dépor, un viento fuerte no le hace cambiar el rumbo; a nosotros, sí. En casa estamos muy seguros. La gente nos apoya mucho. No hay muchos clubes en la península que tengan una afición con tanto sentimiento de identificación. En Segunda B, el campo se llenaba, lo que creo que dice todo. Pero no sólo vamos bien por la afición, trabajamos mucho y tenemos una buena mezcla de veteranía y juventud. -Véndanos algún jugador. -Muchos. Tenemos a Ángel, tremendo jugador al que podemos comparar con Manuel Pablo. Jorge, si no hay lesiones, será desequilibrante. Tiene similitudes con Valerón, sin su capacidad para el pase, pero con más recorrido y fuerza, y mayor capacidad para desbordar. Es como el Prosinecki de los buenos tiempos. Luego tenemos a Rubén, ambidiestro, rápido y con una gran claridad de ideas. Y Carmelo, un portento físico de 18 años. Sólo le hablo de los chavalitos. -Muy prolífica su cantera. -Es buenísima. -¿Por qué? -Hay mucho talento natural. El clima favorece que se juegue mucho. Los jugadores de aquí tienen un ritmo especial -Vamos con el partido. ¿Cómo se lo va a montar? -Quiero controlar al Dépor. Tendrá que venir a buscarnos. En Riazor jugué partidos de todo tipo. Fui a buscar al rival con el Oviedo y me metieron cuatro. No podemos dar facilidades. Intentaremos desesperarle. Luego veremos cómo salen las cosas y cómo tenemos que reaccionar. Lo que tengo claro es que no iré a suicidarme. Comenzaremos en nuestro campo y a ver cómo responden en ataque posicional. -¿Mira usted al banquillo de Riazor con cierta ansiedad? -Ya no me importa tanto. Pasa el tiempo y ves las cosas de manera diferente. Ya no me obsesiona el tema. Ahora, me tranquilizo y digo: ya llegarán las oportunidades. -Pues hay un run run que dice que usted será el heredero de Irureta. -Usted lo ha dicho, es un run run. Desgraciadamente para mí, no he estado en el Dépor en estos pletóricos años, en los que, por otra parte, ha estado dirigido de forma magnífica por Arsenio e Irureta. Me ha dado envidia sana, he de reconocerlo. Si algún día entreno al Dépor espero que sea en una época tan grande como la actual.