¿E nós cando xogamos?

REDACCIÓN A CORUÑA

DEPORTES

FÚTBOL La selección gallega de fútbol es la antítesis del Almendro por Navidad. Se anuncia año tras año, pero nunca llega. Y mientras, en el resto de la geografía española van incorporando a sus estampas típicas los combinados autonómicos en encuentros amistosos.

28 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

La ola que nació en Cataluña y el País Vasco inunda Valencia, Andalucía, Asturias... pero, una vez más, no alcanza el noroeste. Junto a varias intentonas en la década de los noventa, se han sucedido los jugadores que han manifestado su deseo de defender los colores gallegos. Desde el compostelanista Nacho, con su activismo del 96, hasta los algo desencantados Dani Mallo o Coira del agonizante 2001. Sólo disfrutaron de algún encuentro de relleno con pseudo-combinados gallegos. Julio Meana, presidente de la Federación Gallega, ha puesto fecha mil veces al debut oficial de un equipo que en realidad ya jugó en 1922 y 1939. Ha manifestado en varias ocasiones que existe un temor infundado de que se politice una escuadra que lleve el nombre de Galicia. «Pero nosotros defendemos la bandera del fútbol», ha asegurado en más de una ocasión. El otro argumento pesimista es que no hay jugadores suficientes para formar un equipo competitivo y que eso se demuestra incluso en los derbis protagonizados por el Celta y el Dépor, en los que escasea el producto autóctono. Pero en Primera la lista no es nada desdeñable: Dani Mallo, Sergio Aragoneses, Míchel Salgado, Quique Álvarez, Fran, Changui, Coira, Couñago, el Chino Losada, Canabal, Marcos Vales, Nano, Trashorras, Mauro... y en Segunda, desde Fran Nogueira, del Racing de Ferrol, a Julio Álvarez, del Real Madrid B. Sin el potencial de Euskadi, Cataluña o Andalucía, pero con sus alicientes. Hasta ahora parece que sólo hay pleno acuerdo en un hecho: la camiseta será blanca y azul. Pero el parto de una nueva elástica albiceleste se presenta difícil. Por lo menos, los colores prometen.