Mozan presentó la dimisión en el Cambados de EBA

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BALONCESTO

26 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

ALBERTO GONZÁLEZ SANTIAGO Un viaje a Bilbao fue «la gota que colmó el vaso», alega José Ángel Rivera, Mozan, para presentar el pasado viernes la «dimisión irrevocable» al frente de la dirección técnica del Cambados de EBA. Fue extraño ver al técnico santiagués presenciando en la grada el Rosalía-León, de LEB, cuando el sábado jugaba el que ya era su ex-equipo ante el Patronato (98-57) en Bilbao. «Llevaba tragando carros y carretas -explica-, pues todos los días había alguna historia con los directivos, porque es un club muy especial. Era una situación insoportable». El epílogo de su aventura en Cambados fue el «viajecito» planificado al País Vasco: salida de madrugada en furgonetas, paseo de cuatro horas por Bilbao, partido, pernocta y regreso el domingo. «Es ilógico. Hicimos así otros desplazamientos y no tienen sentido. No puedes meter a jugadores de dos metros en una furgoneta para hacer ochocientos kilómetros, llegan doblados, y luego estar paseando cuatro horas antes del partido para después quedarte a dormir. Lo lógico es ir el día antes, en autobús porque van más cómodos, y regresar después del encuentro. Estás más descansado y tienes mayores opciones de vencer», explica. Mozan no aguantó más. Aunque el trasfondo de su dimisión se centra en la disparidad de métodos para lograr la meta fijada: «La directiva y yo tomamos caminos distintos para lograr los mismo objetivos y así es difícil». Ahora, «a pensar en el futuro».