Sigue sin aparecer un comprador para los terrenos de Amio
02 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.REDACCIÓN SANTIAGO El mes de julio será muy duro para el Compostela, que intenta planificar la próxima campaña, aunque sin saber en qué categoría competirá. De momento, el club ya presentó al que va a ser el máximo responsable técnico, pero falta conocer la división en la que militará el equipo. De entrada, el Compostela jugará en Segunda División B, pero de no conseguir entre cuatrocientos y quinientos millones antes del 31 de julio el club podría verse en Tercera División, como sucediera en las dos últimas campañas con el Mérida y con el Logroñés. Mientras, los mandatarios siguen de reojo la conversión del Real Jaén en Sociedad Anónima Deportiva, pues el cuadro andaluz sólo cubrió cincuenta de los mil millones de pesetas de su capital social. De todos modos, la atención del Compostela se centra en los terrenos de Amio. La viabilidad de la entidad pasa por deshacerse a un buen precio de una parcela que no encuentra comprador. El Concello le comunicó al máximo mandatario del club que de momento no es posible su venta, lo que complica un poco más el futuro. Un futuro que sigue con mucha atención la afición compostelanista, sobre todo cuando el jueves se espera que el ex entrenador del primer equipo, el coruñés Carlos Ballesta, ejecute una sentencia judicial por el impago de su contrato, con lo que embargará los bienes del Compostela. El jueves o el viernes, también se conocerá la deuda real con los futbolistas de la primera plantilla que el pasado sábado denunciaron sus contratos ante la AFE. Al menos una veintena de jugadores enviaron la documentación para reclamar el dinero que el club les debe de la temporada 2000/01. La plantilla blanquiazul no cobró sus últimas siete mensualidades.