RELACIONES
21 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Las relaciones entre Xosé Bugallo y José María Caneda, otrora fluidas, han dado un giro de 180 grados. Cuando el hoy alcalde fue designado concejal de Deportes por Xerardo Estévez, empezó un idilio edil/presidente que coincidió con el histórico ascenso a Primera División. Había sintonía y entendimiento. El ahora regidor fue una de las piezas claves en el proceso de conversión del club en Sociedad Anónima y en la primera ampliación de capital. Caneda incluso barajó la posibilidad de «ficharlo» como director general, pero Bugallo pertenece a la especie de los «animales políticos». Curiosa y paradójicamente, el hoy primer edil también fue uno de los inspiradores de la compra de los ahora célebres terrenos de Amio. A lo largo del último año se acentuaron los desencuentros. Sobre todo en los días previos a la última asamblea general ordinaria del club, celebrada el pasado mes de diciembre. Ayer, sin embargo, los dos protagonistas repitieron escenas que eran más habituales a principios de los noventa. Hablaron de futuro y de buenas intenciones. ¿Completarán un giro de 360 grados?