DEPORTIVO David Albelda, el alter ego valencianista de Djalma Feitosa Dias Nació de la mano de Luis Aragonés, pero Claudio Ranieri lo hizo debutar en Primera. Fue hace tres años. Desde entonces, dos finales de la Liga de Campeones y una Copa del Rey. En el choque de ida en Riazor, David Albelda mostró la cara más agresiva del Valencia, una especie de alter ego del deportivista Djalminha, con quien tuvo sus más y sus menos. El destino y la recuperación del brasileño obrará el reencuentro. «No hay problema», dice Albelda, que recurre al «son cosas del fútbol que deben quedar en el campo».
06 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Es un futbolista en progresión. Una conocida marca deportiva, la que viste a los dos últimos campeones de Europa, rubricó anteayer su confianza en él para relanzar su mercado. Ha besado la gloria, pero no pudo casarse con ella. Sin embargo, David Albelda no deja que germine la amargura y muestra su cara amable. Sin darse cuenta, el de Alzira hace trizas la imagen de niño malo que sembró en A Coruña. -El partido del siglo: Rivalidad, Mestalla a reventar, el acceso a la Liga de Campeones en juego... Djukic ya dijo que quería revancha. -Hombre, hasta cierto punto se trata de algo normal. Somos plenamente conscientes de que nos lo jugamos todo en este encuentro. Para nosotros, crecer significa seguir jugando la Champions la próxima temporada. Y el Deportivo también querrá ganar, buscará la segunda plaza y el acceso directo a la Liga de Campeones. Depende de sí mismo, pero será difícil. -Ambos se tienen ojeriza. -Creo que la rivalidad entre los dos equipos no es para tanto. Soy joven y todo esto me coge un poco lejos, pero creo que todo surgió por aquella Liga que perdió el Deportivo y el penalti fallado por Djukic. Sí es cierto que actualmente las relaciones son raras. -Me lo dice usted, que aún se estará acordando de Djalminha. -No especialmente. Cada uno de nosotros defendemos a nuestro equipo y ya está. Cualquier deportista está expuesto a este tipo de situaciones. Estás jugando a muy altas revoluciones. En todos los partidos hay piques. -Le veo muy comedido. Tanto que apostaría a que le dará la mano al brasileño. El colmo, vamos. -¿Por qué no? Sí, le daré la mano a Djalminha. -Cambiando de asunto. Parece que tendrán míster nuevo en la oficina, y sus compañeros ha comenzado una carrera para ver quién le hace más la pelota. Incluso lo compararon con Lippi y Del Bosque. -Rafa Benítez. Es un tema delicado. La afición habla de que no es un entrenador de prestigio para el Valencia. No les parece bien su contratación. La afición es muy exigente. -El vestuario no parece serlo tanto. -El entrenador también puede dar el salto. Muchos de los jugadores de Primera División tuvieron que pelear en Segunda B y Tercera... pues los entrenadores, igual. Rafa Benítez es joven y querrá construirse una trayectoria importante en el mundo del fútbol. Yo siempre digo que los entrenadores crecen de la misma manera que lo hacen los jugadores. -El baile de nombres fue notorio. Usted tendría alguna preferencia... -Pues mira, de los que sonaban no conozco personalmente a ninguno. Sólo a Luis Aragonés, que me llevaba a entrenar con el primer equipo en su etapa como entrenador valencianista. Todos eran grandes técnicos.