Francia despierta deseos de revancha en los de Camacho

JOSÉ MARÍA GUIMARAENS A CORUÑA

DEPORTES

FÚTBOL El síndrome de Brujas, de aquel desgraciado penalti que malogró Raúl frente a Francia, parece haberse extendido como el sarampión a los jugadores de la selección española. La palabra venganza fue utilizada ayer por varios de los hombres de Camacho. Para ellos esa parece ser algo así como una consigna.

26 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Raúl, sin embargo, prefiere centrarse en el presente, aunque ayer no pudo sustraerse a la curiosidad de los informadores. «Personalmente aquel fallo quedará para la historia y ese penalti se recordará, pero ahora mi intención es hacer un gran partido», comentó el madridista, sin olvidar que su tropiezo impidió a España estar en las semifinales del último Mundial. El deportivista Manuel Pablo, con escaso bagaje internacional aún, no dudó en esgrimir un deseo de «venganza». Eso sí, puntualizó, «intentaremos vengarnos deportivamente». El lateral blanquiazul no ocultó sus deseos de ganar, «porque llevamos una serie de partidos perdidos contra selecciones grandes y ya es hora de brindar una alegría a la afición». Manuel Pablo respeta a Francia y cree que el «partido será una lucha a fondo». A juicio de Rubén Baraja, «es el momento de dar nuestra medida». A este centrocampista lo de la venganza es algo consustancial al duelo con los franceses, aunque considera que el partido es una piedra de toque para que todo el mundo vea que España va a salir a ganar e intentar tutear al rival». Sergio, debutante frente a Liechtenstein, espera su segunda oportunidad y se alegra de la llamada del valencianista Vicente, «porque es bonito que vaya entrando gente nueva». Los seleccionados almorzaron ayer con Aznar. Nadal bromeó cuando fue interrogado sobre lo que les había dicho el presidente del Gobierno: «Aznar siempre dice que España va bien y punto». La selección francesa tiene previsto llegar al mediodía de hoy. Lizarazu gozará de protección especial tras las amenazas de ETA.