Rivalidad gallega entre dos ex-campeones del TDK

R. FERNÁNDEZ LUGO

DEPORTES

BALONCESTO / LIGA ACB

07 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Forman parte de la época más gloriosa que vivió el baloncesto manresano en la Liga ACB. Y también por ello, han pasado a formar parte de la pequeña historia que escribió aquel modesto Dream Team del TDK, que hizo vibrar a sus aficionados y puso en entredicho la hegemonía de equipos como Barcelona o Real Madrid. El destino ha querido que tanto Jesús Lázaro, como Joan Peñarroya, dos de los protagonistas de aquella generación que dirigió a la perfección Luis Casimiro, vuelvan a verse las caras este sábado en Ourense, aunque en esta ocasión, como ya sucedió en el partido de la primera vuelta en el Universitario, lo hagan como contrincantes. Uno defenderá los colores del Breogán y el otro los del COB, pero ambos recuerdan con añoranza su etapa en el conjunto manresano. «Jesús es un gran amigo», admite Peñarroya, que tuvo la mala suerte de abandonar la disciplina del TDK justo el año en que el equipo se proclamó campeón de Liga. «El año que me fui a León ellos consiguieron la Liga, pero el recuerdo que tengo es fantástico; el grupo humano con el que compartí esos años fue sensacional», aclara el alero del COB, que si no pudo saborear la dulce victoria de la temporada 96/97, si lo hizo en la anterior, cuando los catalanes conseguían la Copa del Rey. «En esos cuatro o cinco años, el TDK fue, a nivel clasificatorio, el segundo o tercer equipo de la competición: se jugaron dos semifinales -aparte de la Liga y la Copa-, y realmente fue una etapa muy bonita para un club tan modesto como el Manresa», añade Peñarroya. Y qué cosas tiene el destino, que si bien ha querido que estos dos hombres militen ahora en los dos equipos gallegos de ACB, es tan caprichoso, que el equipo en el que disfrutaron juntos de sus mejores años como baloncestistas, y que hace unos años se codeaba con los grandes de la Liga, ahora intenta recobrar su historia y lucha desde la LEB para retornar a la elite. Precisamente del lugar del que no se quiere mover el próximo rival del Breo. «El primer año después de un ascenso nunca es fácil, pero mentiría si dijera que estamos donde esperábamos», afirma Peñarroya. «Creo que tenemos plantilla para estar más arriba, pero una serie de condicionantes y las dinámica hace que estemos en un puesto que no tendría que ser el que nos toca, y por eso tenemos que tirar hacia adelante», añade el catalán, que espera poder romper la racha negativa de su equipo ante el Breo.