El prestigio sin títulos

A. H. LUGO

DEPORTES

PRADERO

BALONCESTO / LIGA ACB «Jamás se ha visto un entrenador con tanto prestigio y un palmarés tan escuálido». El comentario, lanzado por cierto técnico de renombre en la ACB, no deja de tener razón. Javier Imbroda ha seguido la línea sucesoria de los grandes santones en España. Su nombre se codea con esa superelite de la que forman parte Lolo Sainz (367 victorias en la máxima categoría), Aíto (566), Comas (510), Julbe (485) y Aranzana (384).

03 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Es el cuarto en el ránking de triunfos en la ACB, con 479 partidos ganados, y casi nadie discute que será el próximo inquilino del banquillo en la selección nacional, su gran reto. Al carismático Imbroda le persiguió la maldición hasta el último extremo. Ni Ansley, con aquella bomba lejana ante el Barcelona en la final de hace seis años, pudo espantarla. «Llevo luchando mucho tiempo por un título y no llega. Es cierto que eso es lo que queda en el palmarés, pero también es importante haber estado peleando por ellos», señala el preparador melillense. En efecto, dos subcampeonatos con el Unicaja y Caja San Fernando, y una medalla de plata como ayudante del seleccionador en el Eurobasket de Francia del 99 así lo corroboran. Diplomado en Ciencias de la Educación, su mentalidad le ha llevado a convertir cada equipo en «una gran familia». Aunque en su juventud militó en el Melilla de fútbol, el baloncesto fue siempre su pasión. Claro que una de sus asignaturas pendientes también se encuentran en el banquillo de uno de los dos grandes, Barcelona y Real Madrid. «Este año no hemos tenido suerte. Mi tardía incorporación al equipo, el retraso en la nacionalización de Kornegay y las dolencias de Turner nos dejaron muy tocados», se resigna buscando una explicación a su infortunio.