El Dépor se beneficiará si se admiten los «comunitarios B»

TONI SILVA A CORUÑA

DEPORTES

XURXO LOBATO

FÚTBOL / DEPORTIVO Las protestas del baloncesto español han proporcionado un importante respaldo al Deportivo. El pasado viernes, dos juzgados de Vitoria emitieron sendos autos por los que los lituanos del Tau podían jugar sin ocupar plaza de extranjeros, al menos hasta que se falle una sentencia el 12 de diciembre. ¿En qué puede beneficiarse el Deportivo? Los abogados del Tau se han basado en el acuerdo de asociación de Lituania con la Unión Europea. Dicho acuerdo es idéntico al existente entre la UE y Marruecos.

13 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Conclusión: los deportivistas Naybet y Bassir están en la misma tesitura que los jugadores de baloncesto calificados como comunitarios B. No hay motivos para creer que las consecuencias se vayan a demorar. De momento, el secretario de Estado para el Deporte, Juan Antonio Gómez Angulo, ha hecho extensibles los autos al resto de equipos de la ACB implicados. La decisión de cualquier juzgado de la UE sobre este tipo de asuntos afecta a todos los países miembros. Uno de los implicados, Nourredine Naybet, se muestra esperanzado. «Es importante para mí que esto salga adelante, y también para el club. Creo que tengo todos los derechos de no ocupar plaza de extranjero», indica el jugador. A principios de temporada, el Deportivo planteó el asunto de Naybet, Bassir y Kouba ante la Magistratura de Trabajo de A Coruña. «Sólo podemos esperar el fallo _dice el presidente Augusto César Lendoiro_. Lo que está pasando con otros deportistas es un impulso importante. Ojalá se decida pronto». Tiene razón el presidente en pedir rapidez: para el club sería muy interesante saber quién ocupa plaza de extranjero y quién no antes de que se abra el mercado de diciembre. Sin vuelta atrás La normativa europea hace pensar que, tarde o temprano, el camino iniciado no tiene vuelta atrás. «El trato acordado por cada uno de los estados miembros hacia los trabajadores de nacionalidad marroquí empleados en esos territorios deberá estar libre de cualquier tipo de discriminación basada en la nacionalidad». Así reza el artículo 64 de la Ley de asociación euromediterránea entre Marruecos y la Unión Europea. La propia Ley Bosman piensa también en los trabajadores de terceros países. Prohíbe la discriminación por razones de nacionalidad.