El Numancia saca los colores al Real Madrid

NACHO COSTA SORIA

DEPORTES

WIFREDO GARCÍA ÁLVARO

FÚTBOL / PRIMERA DIVISIÓN El Real Madrid, frío, previsible, lento, defensivamente espantoso y con Figo desaparecido, sufrió una dura derrota frente a un Numancia que le impartió una lección de orden, disciplina táctica, inteligencia y remate. El rumano Rosu, un futbolista que brilló los últimos años en el Steatua de Bucarest, vivió su noche más mágica y firmó tres buenos goles frente al club más laureado del mundo.

04 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Del Bosque introdujo dos novedades arriesgadas en su once y la apuesta no pudo resultar más nefasta. En la zaga, situó a Helguera y Hierro, dos futbolistas lentos cuando rival juega al contragolpe. En el medio, apostó por McManaman como pareja de Makelele y el británico acusó las estrecheces de un terreno tan pequeño como Los Pajaritos. El Numancia, motivadísimo, tapó las bandas y ahogó a un Madrid que perdió con justicia.