«Blade Runner 2049» es digna hija de la primera película dirigida por Ridley Scott que aquí está en la producción
08 oct 2017 . Actualizado a las 08:40 h.Desde que, hace más de noventa años, Brigitte Helm encarnara a la robot de Metrópolis, los androides del cine se han hecho más humanos que los propios humanos. Último ejemplo: la serie Westworld.
La memoria es una de las claves sobre la que se sustenta el mundo de Philip K. Dick. Para sus personajes, los recuerdos son tabla salvadora de un futuro distópico, como el de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, novela que inspiró al clásico de la ciencia ficción, Blade Runner. Si hay memoria, eres humano, tienes alma y emociones. Aunque a los replicantes se les dote de recuerdos falsos para que sus días de mano de obra desechable -trabajos que las personas no quieren hacer- sean más llevaderos.
Blade Runner 2049 es digna hija de la primera película dirigida por Ridley Scott que aquí está en la producción. Otra obra maestra destinada a sobrevivir al olvido. Su belleza triste y melancólica lo impregna todo de una manera perturbadora. Viejos dinosaurios analógicos, no somos de los que alucinamos con la cacharrería digital, muy al contrario, pensamos que suele amueblar los enormes vacíos de los guiones actuales. Pero podemos decir sin ninguna duda que en toda la historia del neo Hollywood nunca los efectos digitales tuvieron tanto sentido como aquí, ni fueron tan hermosos, poéticos y sorprendentes. La soledad del blade runner Ryan Gosling -un androide de nueva generación que caza a sus viejos hermanos rebeldes- está deliciosamente contrapunteada por su compañera holográfica: los momentos en que el cuerpo del replicante Gosling se funde con el holograma de Ana de Armas son de una belleza arrebatadora y evocan la poesía del cine de vanguardia de los años veinte. Y así, Denis Villeneuve -autor de La llegada y Sicario- pasa a la categoría de maestro vivo.
Gosling consigue su mejor encarnación, de desheredado que busca sus orígenes. El holograma de Ana de Armas es pura ternura y el gran Harrison Ford ya podría retirarse después de recitar La Isla del tesoro, echando de menos un pedazo de queso. Todos comunican con lágrimas sentidas, que te tocan el alma, perdidas en la lluvia, claro. Porque en Blade Runner 2049 llueve como si nunca fuera a parar.
«BLADE RUNNER 2049»
EE. UU., 2017.
Director: Denis Villeneuve.
Intérpretes: Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Jared Leto, Sylvia Hoeks, Robin Wright, Mackenzie Davis, Carla Juri, Hiam Abbass, Dave Bautista.
Ciencia ficción. 160 minutos