El cantante de Nigrán define su último trabajo como un «disco de amor»
27 sep 2013 . Actualizado a las 13:06 h.Val Miñor-Madrid, Historia y cronología del mundo es el rimbombante título de la nueva entrega musical de Iván Ferreiro. Advierte el músico de Nigrán que este disco presenta claras diferencias respecto a anteriores entregas.
-¿A qué responde el título?
-Teníamos claro que el disco se llamaría la Historia y cronología del mundo. Queríamos contar una historia de la humanidad sesgada absolutamente por dos tíos que viven en el valle. Al final, nuestro peregrinaje de un sitio a otro provocó que añadiésemos Val Miñor-Madrid. Nos parecía una metáfora bonita pensar en hacer una comprensión del mundo en ese tramo tan corto. Supongo que somos nuestro propio mundo.
-Me sorprendió escucharle que ya no tenía miedo a ser cursi. ¿Lo tuvo anteriormente?
-Escribir canciones alegres es bastante más arriesgado que escribir canciones tristes, espacio en el que me muevo bien. Haciendo canciones alegres puedes convertirte en mucho más cursi que si escribes sobre el suicidio. Llegó un momento en el que quisimos hablar de cosas bonitas. Es un disco de canciones de amor para alguien que esté enamorado o quiera enamorarse. No es un disco de amor visto desde un lado terrible y de la pérdida sino todo lo contrario, desde la vitalidad y las ganas.
-Cuando corrían buenos tiempos usted nos recordaba el lado oscuro y ahora, que reina un ambiente pesimista, viene con luminosidad y vitalismo.
-Lo pensamos mucho. Habíamos sido los depositarios de las emociones contradictorias y difíciles; nos hacíamos con esas contradicciones y las manejábamos para que el oyente se sintiese cómodo con sus propias cosas malas, pero ahora, estas están constantemente a nuestro alrededor. Nos parecía más difícil y arriesgado intentar sacarle una sonrisa a la gente a través de la emoción.
-¿Cómo definiría musicalmente este trabajo discográfico?
-Es mi primer disco con influencias claras. Aquí comenzaron a surgir los años 70 y 80 de una forma clara; creo que es una música muy parecida a la que escuchaba siendo niño. Ha estado muy bien el trabajo del productor, Ricky Falkner. Tenemos una banda que está muy engrasada y Ricky le ha sacado una energía que yo necesitaba. Amaro y yo necesitábamos que el disco tuviese una energía diferente a lo que veníamos ofreciendo. Somos personas alegres pero las canciones nos servían para volcar nuestras frustraciones y creo que llegamos a estar un poco frustrados. Por eso hicimos un esfuerzo muy grande por conseguir que la energía fuese otra, que el sonido fuera como un pulso vital.
iván ferreiro músico