Václav Havel asumió su carrera literaria desde el compromiso, tanto en la clandestinidad como después en la presidencia
20 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Las filas de la disidencia política han contado con numerosos escritores que han contribuido con su obra a la causa que eligieron defender, pero muy pocos han tenido o asumido la posibilidad de ejercer sus ideas desde el gobierno. Los que lo han hecho sin renunciar a seguir escribiendo o enlodarse en los descréditos y decepciones que suelen acompañar la política son todavía menos.
Václav Havel (1936-2011) fue una de esas excepciones. Forjó su vocación literaria pese a las trabas del régimen comunista, que quiso vedarle toda aspiración como escritor profesional por su «pecado original» de haber nacido en una familia burguesa. Pero Havel perseveró y encontró primero en la poesía y después en el teatro su medio de expresión. Las obras La fiesta del jardín (1963) y El memorándum (1965) beben del absurdo para retratar una sociedad atenazada por una burocracia kafkiana, asfixiante y sin libertad, cuyo principal rasgo es precisamente el lenguaje arcano e incomprensible que niega toda posibilidad de comunicación real. Ambas fueron éxitos y se representaron en Estados Unidos, consolidaron la fitura del Havel escritor y pusieron el foco sobre un país que pronto viviría su primavera más famosa.
Como consecuencia de sus actividades políticas, Havel fue encarcelado varias veces. Durante su cautiverio más prolongado, entre 1979 y 1984, escribió Cartas para Olga, dirigidas a su primera mujer. En 1984 alumbró una nueva obra, Largo desolato, una reflexión sobre la condición de escritor político.
Si hubo una víctima del ascenso político de Havel -primero presidente de Checoslovaquia y después de la República Checa- fue el teatro, pero el que se benefició fue el ensayo. El escritor reflexionó sobre el gobierno, la resistencia civil y el europeísmo, tan necesitado ahora de referentes de su talla. Todavía tuvo tiempo, en el 2007, de volver por todo lo alto al teatro, con un título significativo: La retirada.
václav havel escritor y político