Casi por sorpresa y con la promesa de un cambio de estilo con respecto a sus últimos trabajos. Fiel a su personaje, Bob Dylan anuncia de refilón en una esquina de su página web (www.bobdylan.com) el lanzamiento, el próximo 28 de abril, de su nuevo trabajo de estudio, Together through life .
Este nuevo disco, el número 33 de los trabajos de estudio del músico americano, llega al mercado casi tres años después del lanzamiento de Modern Times , que en el 2006 situó a Dylan en lo alto de las listas de éxitos y le valió un aplauso generalizado de la crítica. Poco amigo de repetirse, el cantautor ya ha señalado que sus últimas composiciones suponen un nuevo giro en su carrera.
En la primera parte de una entrevista con Bill Flanagan publicada en su web, Dylan reconoce el éxito de Modern Times , pero insiste en que no le interesaba continuar por ese camino. «Creo que ya ordeñamos esa vaca hasta dejarla seca. Las canciones de Modern Times pusieron mi repertorio al día». Y asegura que sus últimas canciones se caracterizan por contar «con un mayor toque romántico».
El origen del nuevo disco supone también el retorno a una de las pasiones recurrentes del cantante, el cine. Parte de los temas que están incluidos en Together through life nacieron como banda sonora de la nueva película del director francés Olivier Dahan. Dylan afirma que le gustó la biografía de Edith Piaf rodada por el francés (estrenada en España con el título de La vida en rosa ). Por ello respondió afirmativamente a la petición de escribir «una balada que el personaje principal canta al final» para la película que el director francés ultima con Renée Zellweger y Forest Whitaker como protagonistas, y que en inglés se titulará My own love song .
Periplo americano
Esta canción, Life is hard, junto con My wife's hometown , son las únicas cuyos títulos se han dado a conocer por ahora, a la espera de que aparezcan nuevas entregas de la entrevista de presentación. En cuanto al hilo conductor de todo el proyecto, Dylan asegura que la película de Dahan narra un viaje de Kansas City a Nueva Orleans, pero no aclara si este recorrido, de sugerentes resonancias musicales, se plasma en un disco que incluye también temas que no forman parte de dicho filme.
En sus respuestas a las preguntas de Flanagan, Dylan se muestra inusualmente explícito acerca de su carrera y de su vida personal. Así, reconoce que la mujer de uno de sus tíos lo perseguía preguntándole continuamente «¿cuándo vas a escribir una canción acerca de mí, para que pueda salir en la radio? Me hacía sentir incómodo y le dije: ya lo he hecho, tía, lo que pasa es que no escuchas las emisoras adecuadas».
Dylan, cuyas letras han sido objeto de tesis doctorales, asegura que a su público no le interesa ese enfoque analítico, y que percibe en sus actuaciones una respuesta «visceral» a la sustancia y el estilo de sus temas, con independencia de la época en que fueron compuestos o de las metáforas más o menos rebuscadas. Esto, asegura, lo ha «liberado» a la hora de componer y lo lleva a trabajar «pensando siempre en la audiencia». Una respuesta que contradice la imagen de artista hierático que pudo verse en el concierto del pasado junio en Vigo.