Cafeterías y restaurantes se apuntan a una fórmula que se ofrece incluso a bordo de un barco
15 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Negarse a la moda del brunch no es fácil. Cada vez son más los locales que ofrecen platos suculentos y variados que conforman el menú anglosajón. Algo que era impensable hace poco, ahora es una moda que los usuarios reclaman, sustituyendo así el desayuno y la comida. Los establecimientos lo sirven de 10.00 a 14.00, aproximadamente, con un precio que oscila entre 15 y 35 euros, dependiendo del lugar. La oferta va desde lo dulce a lo salado, de la bollería al sushi, pasando por tostadas, tortitas, gofres y huevos; el café, el zumo natural y la fruta no pueden faltar.
El hotel NH Collection A Coruña Finisterre lleva tiempo ofreciéndolo, pero en verano se sirve en un barco, que zarpa los jueves y los viernes a las 12.00 del puerto deportivo de Sada. Mayores y niños pueden disfrutar de un paseo de cuatro horas, hasta fondear en la zona de Ares y Redes para disfrutar de un menú que va desde el salpicón de marisco al sushi. Incluye también ensaladas y se acompaña con bebidas como cava o vino. Se trata de una alternativa veraniega que incluye tablas de pádel surf, por si los usuarios se animan a ir más allá del disfrute de las vistas al mar para probar el mar. Desde el hotel aseguran que «es todo un éxito». De seis a once personas disfrutan de esta experiencia gastronómica los jueves y los viernes. «No tienen por qué ser huéspedes del hotel, pero sí se les da prioridad», afirma el director del hotel, Rafael Benito.
La Granera y La Granera Styles, recién inaugurada, ofrecen un brunch pensado para todos, «para los que se cuidan, los clásicos y los golosos», asegura Sandra Pérez, gerente de La Granera. Un carta que incluye desde tortitas con sirope, a tostas de guacamole, brownie, fruta, sándwiches acompañados de zumos naturales o café. Los adeptos se hacen notar, sobre todo durante el fin de semana «y quien prueba, siempre repite», recalca la gerente, que tras la inauguración de una nueva sede en la ciudad, tiene la mente puesta en otras aperturas en Vigo y A Coruña.
La experiencia en el sector de Mamá Chicó, con locales en Galicia y Madrid, les animó a volver a incorporar el brunch a la carta y este fin de semana empieza a servirse de nuevo en la calle Picavia, desde un obrador que continúa los 30 años de tradición familiar de panaderos argentinos. Es toda una experiencia gastronómica en un ambiente con una decoración a la última, donde se puede elegir entre dulce y salado, o sucumbir a ambos, «ligados a una tendencia saludable», aseguran desde Mamá Chicó. Por lo que no faltan las frutas y los zumos, incluyendo algún que otro dulce, tostadas, huevos benedictinos y con la novedad de poder disfrutar de quesadillas y burritos, a diferencia de otros brunch, eligiendo entre ocho primeros platos, para luego escoger entre ocho segundos, en una idea que conjuga diferentes sabores para los paladares más exquisitos.