El juez encarcela a los cinco albaneses detenidos por la Guardia Civil tras la oleada de robos de oro y dinero en casas y chalés
19 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Prisión provisional, comunicada y sin fianza. Es la decisión tomada ayer por el juez del Juzgado de Instrucción número 3 de Betanzos sobre los cinco albaneses detenidos el martes por la Guardia Civil, que los vincula con la oleada de asaltos a casas y chalés fundamentalmente del entorno de A Coruña. Agentes adscritos a la Policía Judicial de A Coruña y al equipo contra el crimen organizado (ECO) de Galicia investigaban desde noviembre a los miembros de esta banda como los supuestos autores de los robos, cometidos preferentemente en urbanizaciones de viviendas de Sada, Bergondo, Oleiros, Cambre y Culleredo.
Fue la madrugada del martes cuando se llevaron a cabo las detenciones. Cuatro se practicaron en pisos francos de la ciudad de A Coruña en los que los ladrones residían cuando se desplazaban a Galicia para dar los golpes, y un quinto fue arrestado en Madrid. Tras las detenciones, los agentes realizaron registros en los pisos de A Coruña y en una casa de Sada que usaba uno de los miembros de la banda.
La Guardia Civil les atribuye en un primer momento una treintena de robos en casas y chalés de la provincia de A Coruña. Se sospecha que los ladrones examinaban previamente la zona en la que pretendían dar el golpe para controlar los horarios de los vecinos. Siempre esperaban a que las casas estuviesen vacías y entonces entraban, forzando una puerta o una ventana. Preferían la oscuridad. Casi todos los asaltos se produjeron entre las siete de la tarde y las diez de la noche. Era entonces cuando entraban en las viviendas, localizaban las joyas de oro y el dinero y se marchaban. Sin dejar rastros ni testigos. Solo buscaban oro. Relojes, pulseras, anillos. No se llevaban nada más.
Tienen entre 25 y 40 años, y la Guardia Civil y el juez creen que estaban relacionados con otros dos individuos enviados a prisión en diciembre tras ser detenidos por guardias civiles y policías locales al ser sorprendidos robando en una casa de Cambre.
Los investigadores sostienen que la banda estaba altamente especializada en este tipo de asaltos a casas, y destacan que sus miembros tenían una gran movilidad, de tal forma que se desplazaban por toda España y realizaban viajes a diversos países europeos. Además del dinero y las joyas supuestamente robadas, la Guardia Civil incautó a la banda tres coches con los que movían para dar los golpes.