«El Concello de Sada tiene los pagos al día con la ayuda al hogar»

Susana Acosta
S. Acosta SADA / LA VOZ

SADA

La adjudicataria les debe a las trabajadoras cuatro meses, pero dicen que ya ven luz al final del túnel.
La adjudicataria les debe a las trabajadoras cuatro meses, pero dicen que ya ven luz al final del túnel. E. Pérez< / span>

Las trabajadoras dicen que la renuncia de Galicia Saudade es la mejor solución

28 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

«Al fin vemos algo de luz y esperanza», comenta Ana Lopo, representante de las trabajadoras del servicio de ayuda al hogar en Sada, después de conocer la noticia de que el Concello llegó a un acuerdo con la adjudicataria, Galicia Saudade Xentes, para que renuncie a la concesión. Una opinión en la que todas están de acuerdo pero con matices. Algunas sienten todavía algo de desconcierto por lo que vendrá, como María Luisa Medín, que quiere ver con sus propios ojos que la nueva adjudicataria del servicio contrata a las catorce empleadas que, en la actualidad, realizan el servicio. Y es que tal y como explican «ha sido un infierno estos últimos meses» y ahora quieren que todo se solucione por el bien de ellas mismas pero también de sus familias.

De Galicia Saudade Xentes dicen que les adeuda cuatro meses: «Parte de abril, mayo, julio y agosto». Ya han presentado varias denuncias ante Inspección de Trabajo y aseguran que CC.?OO. ha solicitado al juzgado que tome medidas cautelares para poder cobrar el dinero antes de que se celebre el juicio. Calculan que la empresa les debe una media de 3.500 o 4.000 euros a cada una, pero no por ello han desatendido sus obligaciones. Si hay algo que tienen claro es el apoyo del Concello: «Además, nos consta que tienen los pagos al día con la empresa», dijo Lopo.

«Mi hijo de nueve años me pregunta que para qué trabajo tanto. Y se me parte el alma», confiesa Lopo. Y es que para las 14 trabajadoras que ofrecen este servicio estos meses han sido muy duros. Algunas han tenido suerte y pudieron vivir del salario de sus maridos, pero otras han tenido serios problemas, «por no hablar de las crisis de ansiedad», aseguran.

Esperan que en octubre todo haya acabado con la entrada en funcionamiento de una nueva adjudicataria, pero hasta entonces no recibirán ingresos. Aun así, prefieren ver el futuro con optimismo. Para ellas, «la pesadilla ha terminado y empieza una nueva etapa».