El presidente de la comisión de fiestas, Manuel Regueira Gestal, calcula que los fuegos de artificio durarán media hora. Sin embargo, el tiempo de espectáculo, con toda seguridad, será menor ya que el sistema que utiliza la empresa encargada de ofrecer este entretenimiento no hará estallar la pólvora de forma manual, sino por control remoto a través de un sistema informático. «Claro, y de esta forma desaparecen las mechas tradicionales, con las que el tiempo de encendido siempre es mayor», comentó Regueira. Nicolás Castro, responsable de la pirotecnia Rocha Sada, aclaró que el espectáculo rondará los 25 minutos de duración y, aunque no habrá fuegos acuáticos, sí se instalará, como el año pasado, una plataforma sobre la ría en la que se colgarán candelas romanas y habrá «un efecto de pavo real». Aseguró que el disparo por ordenador «hace mucho tiempo que lo utilizamos», con lo que se garantizan las medidas de seguridad, y que el dinero que se iba a destinar a los fuegos acuáticos irá a parar al aéreo: «Meteremos más carcasas de ese tipo, por lo que el espectáculo estará más que asegurado».