06 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
El Canalla huele a salitre. Y no sólo porque está junto al puerto deportivo de Sada. La decoración marinera cuelga del techo, cubre sus paredes, empapa el lugar. Pero la ambientación no se queda en lo anecdótico del detalle. Cartas marinas en los lavabos, redes, aparejos... Incluso el mascarón de proa que popularizó la serie Mareas Vivas y el puente de un barco. Un local con personalidad con un dueño con historia (Ducho, un clásico de la movida coruñesa) y con muy buena música de fondo. Imposible escuchar allí la canción del verano.