Los autobuses de la comarca, solo un poco más cerca del centro

El plan de transporte interurbano se hará realidad en noviembre, un año después de lo inicialmente previsto

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a CORUÑA / LA VOZ

Si un nuevo enredo entre el Concello y la Xunta no lo impide, en poco más de un mes, a principios de noviembre, el tan cacareado plan de accesibilidad del transporte interurbano desembarcará en Entrejardines con los primeros viajeros procedentes de Oleiros que no tendrán que hacer transbordo para llegar a su destino en el centro de la ciudad. La proximidad de la fecha y la última reunión de los técnicos de ambas Administraciones en la comisión de seguimiento permiten albergar -ahora sí- cierto optimismo sobre el cumplimiento de los plazos, que visto lo visto tampoco nadie se atreve a comprometer. Han pasado dos años y un mes desde el inicio del procedimiento, casi un año de la fecha de estreno prevista por la consellería, y cuando ya parecía que la nave avanzaba, a principios de septiembre, una obra inesperada de saneamiento en el lugar exacto donde pararán los autocares ha venido a confirmar que aún todo es posible.

Para cuándo

Octubre-noviembre. Con mucha suerte, octubre podría ver la llegada de los primeros autobuses por el corredor de Oleiros. El Ayuntamiento calcula que la obra de Santa Catalina y Entrejardines, «esencial para que a depuradora de Bens funcione mellor e de maneira máis eficiente e sostible», sostiene la Concellería de Mobilidade, rematará alrededor del 17 de octubre. Y hasta entonces no podrá la Xunta abordar el acondicionamiento de la parada y la colocación de la marquesina, para la que todavía recibió licencia municipal ayer, afirmaron fuentes de la Consellería de Infraestruturas, que estiraron por este motivo sus previsiones a principios de noviembre.

  

El porqué del retraso

Política y gestión. Más allá de las tensiones propias de cualquier relación entre Administraciones de signo político opuesto y desequilibrada por la dependencia de inversiones de una respecto a otra, el plan promovido por el equipo de Ethel Vázquez encontró resistencias locales desde el inicio. A pesar de que el alcalde, Xulio Ferreiro, aseguró en la presentación en junio del 2016 que la iniciativa había sido «unha proposta nosa» y que su gobierno no tenía inconveniente en que los autobuses llegaran al centro, los desencuentros en los meses posteriores fueron constantes. El Concello encontró defectos de forma, falta de voluntad negociadora, problemas técnicos, descoordinación con la estación intermodal, imprecisiones sobre cómo afectaría al tráfico la entrada de 350 autobuses al día, desaires... La Xunta denunció bandazos, sorpresas de última hora, manipulación, falta de agilidad en la gestión, desaires. Esgrimió el respaldo al plan de los otros 12 municipios afectados. Y planeando sobre el horizonte, en todo momento, la suerte que podrían correr en el futuro proyectos municipales para los que María Pita necesitaba la autorización de la Xunta.

  

Vehículos y viajes

350 autobuses, 2,2 millones de desplazamientos. En su primera fase, el plan prevé la entrada de 38 líneas hasta la parada de Entrejardines, con un tránsito de 316 autobuses diarios y 2 millones de desplazamientos al año. El 55 % de los vehículos que circularán por el centro vendrán por A Pasaxe, y el 26 %, por el corredor de Eirís-Monelos. Solo el 18 % de los autobuses bajarán por la avenida de Finisterre, los pertenecientes a las cinco líneas que terminarán el viaje en la plaza de Pontevedra, 31 vehículos diarios, que moverán a 186.000 pasajeros al año.

  

Impacto en el tráfico

600 coches menos. La Consellería de Infraestruturas e Vivenda estima que el plan incrementará el tráfico en las calles por las que discurrirá entre un 1 % y un 1,6 %. En contrapartida, la ocupación en las 43 líneas de la primera fase aumentará un 10 % en volumen de pasajeros y alrededor de 600 coches particulares desaparecerán del centro. En los estudios preliminares encargados por la Xunta, que atendían a desplazamientos en la comarca a una distancia máxima de 35 kilómetros, se calculó una población diana que efectúa 4,75 millones de desplazamientos al año en la red de municipios integrados en el área: Oleiros, Culleredo, Arteixo, Cambre, Sada, Betanzos, Carballo, Carral, A Laracha, Bergondo, Abegondo y Cerceda.

  

El proceso

Agosto 2015-noviembre 2017. La Xunta licitó el contrato para elaborar el plan de accesibilidad a la empresa Iceacsa en agosto del 2015. En julio del 2016 el plan se sometía a exposición pública por primera vez y la Xunta manejaba el tercer trimestre del año como fecha de implantación. Tras las alegaciones, sobre todo del Ayuntamiento de A Coruña, se modificó el documento y la Xunta decidió someterlo de nuevo a exposición pública para hacerlo más permeable. Concitó nuevas alegaciones, entre ellas de la Compañía de Tranvías, muy crítica. En abril la empresa contratista de las obras en las paradas solicitó licencia municipal (llegó cinco meses después). En mayo Xulio Ferreiro vetó la entrada de los buses porque no había comisión bilateral ni garantías de que no haya embotellamientos. Restablecido el acuerdo, el Concello tiene ahora la llave para el encendido, una vez que la inoportuna obra de saneamiento despeje el lugar.

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