La península de Canide vuelve a ser «objeto de deseo»

Elena Silveira
Elena Silveira OLEIROS / LA VOZ

OLEIROS

El mercado inmobiliario se está reactivando y muchas segundas viviendas están ahora ocupadas durante todo el año

07 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Es un hecho. Canide vuelve a estar de moda. En los dos últimos años esta península situada en un entorno privilegiado del municipio oleirense ha experimentado un importante crecimiento poblacional. «Sí, sí. La gente viene a ver y a preguntar», explica una vecina de la zona. Y, además, muchos de los chalés y pisos que pueblan la zona ya no están desiertos durante el año, sino que se han convertido en primera vivienda para decenas de familias. «Yo conozco al menos cuatro casos. En concreto, una familia de Madrid que solía pasar aquí los veranos decidió mudarse definitivamente a Canide. Cambiaron de trabajo y todo», indica.

Aunque todavía están vacías decenas de parcelas edificables, el Concello de Oleiros intenta contribuir a esta repoblación ofertando varios solares municipales a precios más baratos, con descuentos del 20 %, y con unas condiciones más flexibles a las inicialmente requeridas.

La tranquilidad, el entorno natural y las vistas espectaculares son lo que más aprecian los vecinos de este singular núcleo de población. «Yo llevo aquí ocho años y estoy encantada. Lo único que echo de menos es tener un supermercado a mano, porque tenemos que ir a Mera o bien a Santa Cruz», explica Sandra López. Para Socorro Mejuto, que lleva once años en Canide, también sería una opción «muy interesante» tener un lugar donde realizar las compras. «Aunque viene el panadero, el pescadero...». El alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, explica que existen empresas interesadas pero por el momento no hay nada concretado.

En su día, las promotoras que construyeron y vendieron viviendas también anunciaban la construcción de un restaurante que funcionaría como polo de atracción. Pero todo aquello quedó en agua de borrajas. «Y estaría bien tener algún bar o alguna cafetería junto a las urbanizaciones», indica otro vecino.

Algunos reclaman al Ayuntamiento que sea, incluso, más duros con los dueños de las parcelas que están sin edificar, «para que las limpien» ya que, en algunos casos, la maleza genera problemas de salubridad por la presencia de roedores. También que revise aceras «porque hay puntos en los que te encuentras con obstáculos, como por ejemplo una toma de agua para los bomberos o una señal viaria». De hecho, una vecina de la zona se rompió la nariz al golpearse con la base de una de esas señales que entorpece el paso peatonal. Por su parte, el gobierno local tiene previsto invertir 63.000 euros en el parque infantil de la avenida Palestina.