Dos de los detenidos por la Guardia Civil en la operación Palomero quedaron ya en libertad tras declarar en el juzgado
30 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La detención de tres vecinos de Oleiros a los que la Guardia Civil vinculó con cien robos en 15 municipios de la provincia de A Coruña fue solo una pequeña parte de la lucha policial contra las bandas que mantienen en vilo a vecinos de urbanizaciones y de zonas rurales. «Estas tres detenciones son una parte muy importante, pero continúan los robos», admitió ayer el delegado del Gobierno, Santiago Villanueva, tras comprobar personalmente los numerosos objetos incautados a la banda de Oleiros en la operación Palomero por los agentes de la unidad de patrimonio de la Policía Judicial de la Guardia Civil de A Coruña. El delegado felicitó a los investigadores. «Estábamos preocupados por estos robos. Y la Guardia Civil trabajó intensamente para desarticular a este grupo».
El objetivo ahora es localizar al resto de las bandas que siguen actuando en Galicia, sobre todo en el área metropolitana de A Coruña. «Son bandas mucho más especializadas, que van solamente a por joyas de oro y dinero en efectivo», explicó el coronel jefe de la Comandancia de A Coruña, Javier Jambrina. Ese tipo de bandas toman muchas precauciones para dificultar su seguimiento y localización. No roban objetos voluminosos que tengan una venta complicada en el mercado negro. Solo oro, que una vez fundido reporta importantes beneficios y no deja huellas.
Los investigadores de la Guardia Civil les siguen la pista muy de cerca. Pero esos ladrones, se cree que extranjeros, toman muchas precauciones. Nunca entran en casas en las que haya gente. Y si se equivocan abortan la operación. Tampoco hacen mucho estropicio en las casas. Van a tiro fijo. Están muy especializados, como explicó el coronel Jambrina. Localizan el lugar donde están las joyas, dan el golpe y se van. Todo en muy pocos minutos, los suficientes para abandonar la vivienda sin dejar rastro. De ahí la dificultad para dar con ellos, porque casi nadie los ha visto.
Se llevaron una cama
Esas bandas tienen poco que ver con la de la operación Palomero, que robaba de todo: motosierras, camisetas, relojes, taladros. Hasta una cama entera. Se llenaron tres furgonetas con el material hallado en la casa de Oleiros, la del cabecilla, de 48 años, que ayer ingresó en prisión. «Los otros dos eran la cantera, de 23 y 27 años, ya con seis detenciones», reveló el coronel. La jueza los dejó libres, aunque los investiga por un hurto y por la venta de un reloj que podría ser robado.