«La comida de mamá es la comida de mamá»

La Voz

OLEIROS

Hace casi 30 años, aunque no seguidos, que Emilia y Miguel Ángel veranean en la zona de Oleiros, de donde es la madre de él. El martes, tras mes y medio de vacaciones, el tiempo que permanecen cada año, recogían sus cosas en el cámping de Bastiagueiro (Oleiros) para regresar a Parla (Madrid). Viajan con sus tres hijos, Miguel, Félix y Eric, el mayor, de 18 años. La familia combinó este año las tres modalidades de cámping: así, aunque tienen su base en la caravana que dejan todo el año en Bastiagueiro para volver a ella en verano, los jóvenes llevan su propia tienda, «para aislarnos». Instalados en un bungaló circunstancialmente, Emilia detalla las ventajas: «Es como si estuvieses en tu propia casa, y a la vez estás todo el día en la calle. Yo no quiero un hotel, tienes que salir siempre arreglada de la habitación, comer fuera todos los días y por muy bien preparado que esté, si vas con niños... La comida de mamá es la comida de mamá». ¿Las bondades de la zona? Ella las tiene claras: «Estás a seis kilómetros de una ciudad, al lado de una playa majísima, en un cámping familiar, en plena naturaleza y sin mucho calor». Para Miguel, su hijo mayor, Bastiagueiro es ya un «punto de encuentro» con los amigos de verano. Como Andrea y Vanessa, de Poio. «Llevamos viniendo unos 12 años. Tiene todo lo que queremos y, sobre todo, tranquilidad», cuenta la madre de una de las chicas.