29 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Acudir a un hospital nunca es plato de gusto. En estos complejos el sufrimiento es moneda de cambio habitual. Sin embargo, a veces es bueno pasarse por alguno para descubrir que se han ampliado los servicios o que se están haciendo obras para mejorar las instalaciones. Últimamente, ese es el caso del de Oleiros. Que Sanidade siga por esa senda.