Los profesores del Videlba piden que se les devuelva su dinero

La Voz A.L. | A CORUÑA

OLEIROS

XOSÉ CASTRO

Los docentes se concentraron ayer delante del centro escolar Afirman que en los últimos cuatro años les retenían más de 360 euros mensuales para pagar la deuda

01 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?l Videlba ya está cerrado a cal y canto. Bueno, al menos, para algunos. Mientras unos profesores se manifiestan en la calle para reclamar que les paguen el dinero que les deben, otros miran desde las ventanas sin importarle mucho la pasta . Nadie da una explicación convincente sobre lo que ha pasado en este centro. Los 18 docentes que ayer se concentraron delante del colegio y recorrieron más de un kilómetro portando una pancarta, afirman que ellos se enteraron hace tres meses de que iba a cerrar, cuando se lo anunciaron también a los padres. De lo que sí estaban al tanto es de que, desde hacía cuatro años, en su nómina faltaban más de 360 euros cada mes, que iban destinados a intentar solventar la deuda de 1.200.000 euros que arrastraba el Videlba desde 1995. «Exigimos una solución a nuestra situación laboral. Hemos dejado parte de nuestro salario para intentar evitar el cierre, pero, ni han terminado con la deuda ni han sabido gestionar el dinero», manifestó una de las maestras. Muchos de los que ayer se manifestaron acusan a los propietarios del colegio de tener «la intención real de cerrar el centro y no de evitar el cierre». Ayudas Los docentes afectados ya se han dirigido a la Consellería de Educación y al Concello de Oleiros para que les ayuden a normalizar su situación. «Nos han dicho que, como se trata de una empresa privada, ellos no pueden hacer nada, que a ellos no les afecta», explicó una profesora, quien afirmó que seguirán protestando para que reconozcan sus derechos. «Queremos que nos devuelvan el dinero que nos deben, que se reconozca la antigüedad laboral que tenemos y que nos indemnicen», declaró. Con el Videlba ya cerrado, declarado en quiebra y sin ninguna posibilidad de que vuelva a abrir sus puertas, el futuro de la plantilla de profesores -asciende a 35 personas- es del todo incierto. En un principio se les prometió que se les buscaría plaza en otros centros, pero los docentes se han visto en la calle y sin ningún puesto de trabajo a la vista. Muchos ya han empezado a enviar sus currículos a otros colegios, pero reconocen que no va a ser nada fácil a estas alturas del año y con la edad que tienen. «Pero es lo que nos queda», explican.