Ingeniería verde para el rural gallego

Una titulada de la Politécnica de Serantes gana un premio por un estudio que propone aprovechar los excrementos de las vacas para producir energía limpia en las granjas

María Fandiño, en el centro, junto a los tutores de su Trabajo Fin de Grado, por el que ha obtenido el galardón
María Fandiño, en el centro, junto a los tutores de su Trabajo Fin de Grado, por el que ha obtenido el galardón

ferrol / la voz

María Fandiño (Curtis, 1996) tiene dos pasiones: la electrónica y el campo. Creció en una pequeña explotación ganadera de la parroquia de Fisteus, en su pueblo natal, donde vivía feliz entre vacas lecheras y dedicaba los ratos de ocio a desmontar todo tipo de cachivaches electrónicos para entender su funcionamiento. Por eso, ya de mayor, a nadie de su familia le extrañó que quisiera estudiar Ingeniería Electrónica y Automática en la Escuela Universitaria Politécnica de Serantes (EUP). Ni tampoco que, a punto de terminar la carrera, decidiese dedicar su Trabajo Fin de Grado (TFG) a un tema relacionado con el sector ganadero.

Aquel proyecto no solo le abrió la puerta a la obtención del título, sino que también le acaba de hacer merecedora de uno de los Premios de Sustentabilidade de la UDC a los trabajos fin de grado y fin de máster. ¿En qué consistió su propuesta? Pues ni más ni menos que en un Estudio de viabilidad técnico-económica para un sistema de trigeneración a partir de biogás en una explotación ganadera. Esto que para el profano suena tan técnico lo explica María de una manera muy sencilla: «Básicamente o traballo consiste en aproveitar o purín do gando vacún para autoabastecer á propia explotación da súa demanda enerxética, xa que os excrementos de vaca teñen unha grande cantidade de metano, que é o principal composto do biogás».

María Fandiño reconoce que no se trata de un tema nuevo, ya que en Alemania y en otros países europeos hay muchísimas granjas que utilizan plantas de biogás para autoabastecerse de energía y que incluso obtienen ingresos extra vendiendo el excedente a compañías del sector. Pese a ello, su trabajo resultó igualmente valioso a ojos del jurado, ya que en él pudo demostrar la viabilidad económica de que ese mismo modelo se implante con éxito en pequeñas explotaciones de Galicia, donde las experiencias de este tipo son todavía anecdóticas.

En concreto, Fandiño tomó como ejemplo para su estudio una explotación de Curtis con cien cabezas de ganado -la de Quico, un vecino de la familia- y demostró que sería factible reducir sus costes energéticos mediante el aprovechamiento de los excrementos de sus vacas con una instalación de biogás. «Nun fermentador poderíase obter o biogás a partir dos excrementos, e cun equipo de coxeneración, crear enerxía eléctrica e térmica para alimentar as instalacións da granxa; ademais, con outro equipo, tamén podería producirse frío», explica esta ingeniera.

«Ás veces chamámoslle erróneamente residuos aos excrementos dos animais, pero a verdade é que se trata dun subproducto ao que lle podemos sacar rendemento e, unha vez feito iso, incluso ten algunhas ventaxas, como a eliminación do olor característico ou a morte de patóxenos», añade a renglón seguido la joven laureada.

María cursa ahora el máster de Ingeniería Industrial en la Politécnica Superior y sueña con poder enfocar su carrera hacia el sector primario cuando finalice sus estudios: «As cidades non poden vivir sen o rural e as explotacións agrarias precisan de moitas innovacións se non queren correr o risco de desaparecer»

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

Ingeniería verde para el rural gallego