Luis Durán: «Entrar con cascos en un ascensor es una falta de respeto»

Pablo Portabales
Pablo Portabales A CORUÑA

CORUÑESES

ANGEL MANSO

En el 2011 creó Entrenamiento y Salud Coruña en el Áttica 21 de Matogrande y este año pretende abrir otros tres centros

05 ene 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El próximo sábado cumple 36 años. Mide 1,77 y pesa 72 kilos. «De lunes a jueves hago vida de monje. Como saludable, no bebo alcohol y hago ejercicio. El entrenamiento es parte de mi vida. Si no entreno no me concentro, estoy de peor humor… Unos días hago pesas y otros, trabajo cardiovascular. Pero los fines de semana, si quedo con amigos, pido mis cañas y como churrasco y chorizos criollos. Como de todo, incluso pizza con los niños. No hay que volverse loco, que no se trata de prepararse para unos Juegos Olímpicos», asegura. «No soy de hacer colas en Glaccé o Flory porque no me gusta el roscón. En mi casa se vive con mucha intensidad el día de Reyes, pero yo solo como una esquinita por no escuchar a mi madre», comenta Luis Durán Estany, coruñés del barrio de las Flores, entrenador personal, empresario y emprendedor.

Andrea y Álvaro

Quedamos en la cafetería Auria de la plaza de San Pablo. Llega con sus dos hijos, Andrea, de 6 años, y Álvaro, de 4. «De cuatro y medio» precisa el pequeño. Me cuentan lo que le van a pedir a los Reyes y después se van con Ana, su madre, a otra mesa. Unos niños encantadores «Soy muy rígido para los modales y la formación. Los niños están dejando de ser niños con tanta pantalla y tanta tele. Los míos juegan mucho entre ellos. No tolero que no saluden o que no miren a la cara. Hay que educarlos para que después no pase lo que pasa. Entrar con cascos en un ascensor es una falta de respeto, por ejemplo», asegura mientras da un sorbo a un rooibos Paradise. Se declara apasionado del fútbol. Desde que tenía 4 años hasta que cumplió lo 18 fue un fino extremo izquierdo del Victoria. «A los 26 años me casé y dejé el fútbol. Siempre supe que me quería dedicar a algo relacionado con el deporte. Era un estudiante de 5 raspado y mi padre consiguió que me centrase para preparar una FP de Educación Física. Encontré mi vocación. Mis primeras prácticas fueron en el H2O de Matogrande y desde entonces nunca me faltó trabajo».

Gimnasios de hotel

En el 2011 creó Entrenamiento y Salud Coruña en el Áttica 21 de Matogrande. «Fue una solución de autoempleo y ahora somos cuatro entrenadores, un fisioterapeuta y una nutricionista, Viki Lorenzo, que atendemos a los clientes del hotel que lo precisen y a personas externas». A los Reyes Magos le pide tiempo suficiente para poder seguir haciendo tramos del Camino de Santiago (ya llevó a cabo largas caminatas) y una agenda de las de siempre. «Necesito apuntar las cosas. Nos hemos especializado en la explotación de instalaciones deportivas en hoteles y la idea en el 2020 es abrir en tres centros y el año que viene en dos más. Ahora mismo estamos con el plan de negocio. Paso a ser gestor y delego los entrenamientos en el equipo», avanza.