«Llama a la policía, pero yo antes te mato», un condenado por violencia machista en A Coruña se enfrenta a nueve años de cárcel
A CORUÑA CIUDAD
El varón, que será juzgado el lunes en la Audiencia Provincial, incumplió la orden de alejamiento sobre su expareja, a la que agredió e insultó en varias ocasiones
05 sep 2025 . Actualizado a las 14:41 h.La Audiencia Provincial de A Coruña juzgará este lunes a un hombre acusado de quebrantar de forma reiterada una orden de alejamiento vigente que le impide acercarse a su expareja. El varón fue condenador el 24 de abril del 2024 por un delito de maltrato, de forma que se le impuso la prohibición de aproximarse y comunicarse con la víctima durante dos años. Sin embargo, apenas una semana después de la sentencia, el condenado comenzó a incumplir las medidas cautelares, contactando con la mujer, acudiendo a su domicilio y agrediéndola en repetidas ocasiones.
Según el escrito de Fiscalía, a la semana de ser condenado, el hombre se encontró con su expareja por la calle y le dijo: «Vamos a hablar, quiero arreglar las cosas». Además, el Ministerio Público indica que, con posterioridad, entre el 24 de abril del 2024 y hasta el 28 de junio de ese mismo año, el varón acudió al domicilio de la víctima en varias ocasiones, con el consentimiento de ella.
Así, detallan que el acusado incumplió también la prohibición de comunicarse con la mujer, con la que contactó telefónicamente El acusado realizó llamadas por teléfono y le envió mensajes los días 22, 23 y 25 de junio del 2024. En estas comunicaciones, de acuerdo con el escrito, «le decía frecuentemente frases tales como: no me puedes dar hijos, perra, hija de puta»
En una ocasión, sin poder precisar el día exacto, «pero en todo caso en fecha posterior al dictado de la sentencia y a la notificación de las penas de prohibición de comunicación y aproximación», el acusado, sin estar acreditado como entró, se introdujo en la habitación de la mujer, que en ese momento no estaba dentro. Allí la esperó y, cuando llegó, «discutió con ella «y actuando con intención de menoscabar la integridad corporal de la mujer, la agarró por el cabello para tirarla a la cama, se situó encima de ella y comenzó a pegarle con la mano abierta en el rostro mientras gritaba: ''Me has traicionado''». Destaca el escrito que le propinó, también, «varios bofetones».
En esa misma ocasión, pretendió marcharse del domicilio y el acusado se percató de ello en el momento en que ella salía del cuarto de baño, el cual estaba fuera de la habitación de la mujer. Entonces, «la agarró del cabello y la introdujo de nuevo en la habitación».
A mediados del mes de junio del 2024, el hombre «aporreó la puerta del piso de la chica y, tras conseguir que un compañero de piso le abriese la puerta, se metió en la habitación de ella sin su autorización». De acuerdo con la Fiscalía, ella le pidió que se marchase, pero él no quiso. En esa misma ocasión, el hombre, «actuando con intención de menoscabar la integridad corporal, la agarró por el cabello, la tiró en la cama, se puso encima de ella y la golpeó mientras la insultaba con las expresiones como ''zorra'' o ''perra'', dándole bofetones con la mano abierta en ambos lados del rostro hasta que se quedó quieta y el acusado cesó en la agresión».
Como consecuencia de estos hechos, la víctima tenía heridas en el ojo, «sin que conste haber recibido asistencia médica de ningún tipo», apunta el Ministerio Público, que en el escrito también recoge que el 28 de junio del 202, sobre las 08.30 horas, «el acusado acudió al domicilio y timbró. La mujer abrió la puerta y, al ver que era él, intentó cerrar la puerta pero el acusado se lo impidió, metiendo un pie y empujando con fuerza la puerta hasta que consiguió acceder al domicilio tras vencer la resistencia de la mujer».
El condenado no hizo caso de la mujer, y una vez en el interior la agarró por el cabello. «La empujó hasta la habitación, la tiró sobre la cama y la golpeó en el rostro, a la vez que la insultaba». La mujer cogió el teléfono para llamar a la policía, pero el acusado se lo arrebató mientras gritaba: «Llama a la policía, pero yo antes te mato»
La víctima consiguió salir del domicilio y se encontró con unos trabajadores de la Cruz Roja, los cuales llamaron a la policía. Los agentes acudieron a los pocos minutos al lugar y localizaron al acusado escondido en un cuarto de baño del piso de ella. Como consecuencia de esa agresión, la mujer sufrió una herida en el labio y en los brazos que precisaron de una sola asistencia médica para su curación, tardando siete días en sanar.
La Fiscalía indica que el acusado «cometió los hechos con sus plenas facultades volitivas (aquellas que dominan sus impulsos) y con sus plenas facultades intelectivas (aquellas que permiten discernir si lo que se hace está bien o está mal)». Por ello, le imputan un delito continuado de quebrantamiento de condena, dos de allanamiento de morada, tres de violencia sobre la mujer, uno de amenazas leves y otro continuado de injurias o vejaciones injustas. En total, el Ministerio Público pide para él una condena de 9 años de prisión, además de prohibiciones de acercamiento y comunicación con la víctima durante varios años. También reclama que, una vez cumplidos 3 años y 6 meses de su condena en España, el resto de la pena sea sustituida por la expulsión del territorio nacional durante 9 años.
En concepto de responsabilidad civil, se pide que indemnice a la víctima con 1.400 euros por lesiones y daños morales, así como los gastos médicos asumidos por el Servicio Gallego de Salud (Sergas).