La muerte de un ciudadano letón reabre el debate sobre la seguridad en la dársena de A Coruña
A CORUÑA
El hombre fallecido se suma a otras tres víctimas desde el 2017
07 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Un hombre de nacionalidad letona fue hallado sin vida en la madrugada del Lunes de Pascua en la dársena coruñesa, en las proximidades del Real Club Náutico, alrededor de las 5.30 horas. La víctima, vestida con pantalón de chándal, sudadera con capucha y zapatos, fue localizada junto a unas escaleras que descienden hacia el mar. En la riñonera que llevaba se encontraron documentos que incluían un carné de BiciCoruña y otro de usuario de la Cocina Económica. Inicialmente se barajó la posibilidad de que se tratase de un trabajador del Náutico, ya que nadie lo localizaba, aunque pronto se descartó. La Policía Nacional trabaja sobre la hipótesis de que fue un accidente fortuito y que al bajar por las escaleras, muy resbaladizas, pudo perder el equilibrio, golpearse y caer al mar.
La investigación de la Policía Nacional continúa abierta, aunque por el momento ya se han descartado indicios delictivos y la hipótesis del suicidio. Todo apunta, de forma provisional, a una caída accidental al agua o a un accidente, si bien las circunstancias exactas del suceso siguen sin esclarecerse. Según las fuentes consultadas, se trata de un varón de mediana edad, sin residencia fija, que presumiblemente llevaba tiempo viviendo en A Coruña en una situación precaria. Por ahora, la Policía Nacional ha confirmado únicamente que el expediente no ha sido trasladado todavía al juzgado, mientras se practican las diligencias oportunas para completar la investigación. Es la cuarta persona fallecida en similares circunstancias en esta zona en el último decenio.
3 marzo del 2017
Un vecino de Mesía de 27 años. La muerte de Manuel Rodríguez Gómez, un joven de 27 años, vecino de Mesía, se produjo tras desaparecer en la madrugada del viernes 3 de marzo del 2017 en la zona de ocio del puerto de A Coruña, donde había estado con un amigo en una discoteca. Fue visto por última vez solo, sentado en unas escaleras hacia las 5.30 horas, momento tras el cual se perdió su rastro y también la señal de su teléfono móvil. Su cuerpo fue localizado el martes 7 de marzo en la dársena por buzos en la primera inmersión. La documentación que portaba confirmó su identidad.
La autopsia descartó signos de violencia y apuntó a una muerte por ahogamiento. Las investigaciones y las imágenes de las cámaras del entorno plantearon que el joven pudo dirigirse hacia el borde de la dársena y caer al agua, posiblemente tras sufrir un mareo o perder el equilibrio. En su momento, los expertos indicaron que aunque supiese nadar, factores como la desorientación, el desconocimiento de la zona o el peso de la ropa —que al mojarse puede duplicarse— pudieron impedirle salir del agua. El caso generó una fuerte conmoción social y reabrió el debate sobre la seguridad en la dársena coruñesa.
30 de marzo del 2017
Un actor que acudió a los Premios María Casares. La muerte del actor Mateo González Miño, de 35 años y natural de Pontedeume, se produjo en la madrugada del 30 de marzo del 2017 tras desaparecer después de asistir a una fiesta con compañeros del sector en el entorno del Real Club Náutico, tras la gala de los Premios María Casares. El intérprete, conocido por su participación en series como Serramoura, caminaba con un grupo de amigos hacia Monte Alto, pero en la plaza de María Pita se separó del grupo para regresar solo a la zona del Náutico y recoger una chaqueta que se había olvidado. Su cuerpo fue localizado el 31 de marzo, en la dársena de la Marina por buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, tras un operativo de búsqueda activado al comprobar que no había regresado a casa ni acudido a sus compromisos profesionales.
Las imágenes de las cámaras mostraban cómo, tras detenerse junto a una garita, cayó al agua, golpeándose contra un pantalán, lo que le habría impedido reaccionar o salir a flote. La autopsia confirmó la muerte por ahogamiento.
El suceso también causó una gran conmoción, especialmente al producirse apenas unas semanas después del fallecimiento del joven de Mesía en esta misma zona. Además, reavivó el debate sobre la seguridad en la dársena, una zona de ocio muy transitada y sin barreras físicas junto al mar. La presión social, vecinal y política llevó a acelerar la adopción de medidas de protección. Finalmente, el Ayuntamiento instaló una línea continua de bancos de granito a modo de barrera perimetral, con el objetivo de reducir el riesgo de caídas accidentales sin alterar en exceso la estética del entorno. También se reforzó la iluminación.
Diciembre del 2022
Peruano y vecino de A Gaiteira. En la madrugada del 24 de diciembre del 2022, un hombre de 54 años, ciudadano peruano y vecino del barrio de A Gaiteira, también falleció tras caer al agua en la dársena coruñesa. Los primeros avisos llegaron por parte de personas que escucharon sus gritos de auxilio desde el mar, incluyendo a un vigilante de seguridad que alertó a los servicios de emergencia. Un equipo del 061 se desplazó al lugar y le proporcionó asistencia médica, aunque sus esfuerzos resultaron infructuosos y el hombre falleció en el lugar. La Policía Nacional se encargó de la investigación para esclarecer las circunstancias de la caída. Según las primeras pesquisas, el suceso se produjo de manera accidental, ya que el cuerpo no presentaba signos de violencia. El accidente generó gran conmoción entre vecinos y transeúntes y, al día siguiente, los familiares del fallecido colocaron un ramo de rosas blancas en el lateral del Náutico.
3 de mayo del 2017
Furgón al agua. Un furgón cayó al agua a primera hora de la mañana del 3 de mayo del 2017 en la zona de la dársena. El vehículo estaba aparcado sin freno de mano y en un momento dado se deslizó hacia el mar. El conductor había abandonado el furgón momentos antes, por lo que nadie resultó herido. Intervinieron los bomberos y una grúa retiró la furgoneta, propiedad de una empresa que trabajaba para el Ayuntamiento. Las laborss generaron una gran expectación ya que ese día era sábado, lucía el sol, había muchos cruceristas y la Marina estaba abarrotada de gente.
25 noviembre del 2020
Rescatada por un policía. Una mujer de 82 años, que paseaba con su hija por la zona de O Parrote perdió el equilibrio y se precipitó al agua el 25 de noviembre del 2020. La caída pudo deberse a un descuido mientras caminaban cerca del borde del muelle. Los gritos de auxilio de la mujer fueron escuchados por varios transeúntes, entre ellos José Enrique Alcázar Sánchez-Vizcaíno, funcionario municipal, que paseaba a primera hora de ese miércoles con sus perros por la zona. El hombre bajó por las escaleras que conducen al mar en el punto donde amarra el barco Rías Altas, y se lanzó al agua. Según relató posteriormente, la mujer flotaba ya boca abajo e inmóvil. Otro hombre le lanzó una cuerda, lo que permitió acercar a la víctima a las escaleras. Dos agentes de la Policía Local que llegaron al momento lograron reanimarla y, después, fue trasladada al Chuac con síntomas de hipotermia.