Dos siglos y medio de ópera... y política

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA CIUDAD

EDUARDO PEREZ

13 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Un cuarto de milenio cumple la ópera en Coruña, y echar la vista hasta aquel año de 1768 en que el empresario napolitano Nicola Setaro montó su primer teatro en Puerta Real permite comprobar lo poco que han cambiado en algunos aspectos los condicionantes políticos de este genero, que han llegado a estrangularlo hasta la extenuación.

Setaro, que era como un hombre del Renacimiento (más tardío) tenía su sueño de gloria: llevar la ópera italiana hasta el último rincón de Europa, y ese sueño lo trajo hasta el finis terrae. Fundó una compañía y recorrió el continente interpretando las mejores obras de la época en teatros que solía levantar él. A nuestra ciudad llegó con una instalación provisional que enseguida le tumbó la Capitanía General de Galicia, de poderosa influencia. Tres años más tarde volvería a la carga para montar su espectacular teatro de la Florida en la actual plaza del Humor.

Pero tropezó con la política: el Ayuntamiento lo frío a tasas e impuestos, camuflados como absurdas contraprestaciones morales por el «carácter libertino» de la ópera. En el fondo, un método recaudatorio de sibilina carga política. Setaro, asfixiado, buscaría otros lugares para representar ópera, como Pamplona o Bilbao.