Estamos en tiempo de reencuentros. Días de abrazos y emociones. Hay muchas razones para volver a verse, por ejemplo por tener en común el barrio o la zona de origen. Les ofrezco dos ejemplos. Ahí tienen a un grupo de amigos de Monte Alto. Como cada año, celebraron un encuentro en el Club del Mar de San Amaro. Me cuenta Geluco, uno de los promotores de la xuntanza, que vino gente de lugares distantes de A Coruña que nunca perdió el vínculo con la que fue su casa. Lo mismo sucede en el siguiente caso. La mayoría ya no vive en la calle de la Franja, pero en cuanto les nombras esta rúa solo tienes que decirle sitio y hora para que se presenten. Como ya hicieron en otras ocasiones, antes de ponerse a recordar viejos tiempos acudieron a una misa en San Nicolás.