Las setas se hacen esperar

maría conde PONTEVEDRA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

RAMON LEIRO

La ausencia de lluvias en agosto y septiembre retrasa el arranque de la temporada, aunque Brincabois inicia ya el día 7 los Luns Micolóxicos

02 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La teoría dice que tiene que llover en agosto y septiembre para que el otoño ofrezca una buena producción de setas. Como el agua solo ha caído en los últimos días, la temporada aún es incipiente, pero la asociación pontevedresa Brincabois comenzará no obstante la próxima semana sus tradicionales Luns Micolóxicos, jornadas abiertas para que todas aquellas personas interesadas puedan mostrar al colectivo los hongos recolectados en el campo y solventar cualquier duda acerca de si son o no aptos para el consumo.

«Con las lluvias de estos últimos días, deberían estar empezando a salir, pero de momento hay poca cosa -señala el presidente de Brincabois, el experto e ingeniero agrónomo Jaime Blanco-. Al no haber llovido en agosto ni septiembre en principio, la temporada no debería ser demasiado buena. Pero a lo mejor viene luego todo junto y al final decimos que es buena. Es difícil de momento hacer un pronóstico, parece que va a ser más corta pero a ver qué pasa».

Retraso

Hay otros factores que también cuentan a partir de ahora, como es incluso el viento. «Si viene del norte puede que seque, en esto nunca se puede decir qué va a pasar», señala. De momento, solo la zona del norte gallego, «de A Coruña hacia arriba» puede satisfacer las ansias de los aficionados, «pero de Santiago para abajo, nada de nada».

Hay que recordar que algunas de las especies comestibles más demandadas por quienes salen a buscar setas suelen ser los boletus (sobre todo edulis o pinícola), hongos que empiezan a aparecer como mínimo quince días después de la primeras precipitaciones fuertes -por los que, por tanto, aún hay que esperar- y que sin embargo, las especies más pequeñas, entre ellas algunas peligrosas, son las primeras en descubrirse ante los aficionados, con el consiguiente riesgo en caso de no conocer a fondo el mundo de la micología.

«Está casi en función del tamaño -señala Blanco Dios- y las setas más pequeñas son las más rápidas en salir. Es el caso de algunas lepiotas pequeñas que son venenosas. Ya hay alguna por ahí y por eso, ante la duda, siempre recordamos que es mejor no coger nada si es pensando en comerla».

Brincabois recogió el testigo de la Asociación Antonio Odriozola en este servicio de asesoramiento, que se remonta ya al año 1982. El presidente del colectivo destaca que entre los usuarios que acuden a estos Luns Micolóxicos hay muchos que repiten, fruto de la creciente afición por las setas, y que incluso en estas sesiones se ha llegado a descubrir alguna especie. Fue el caso de la que encontró Esperanza Lameiro, compañera de la asociación, denominada tricholoma galaécico.