«Mi suegra me echó mal de ojo»

Ana Rodríguez A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

JOSÉ PARDO

La presunta asesina de Dolores Pereiro aireó días antes en la televisión sus malas relaciones Los vecinos del barrio coruñés donde vive Rocío Gestal la definen como «extraña»

12 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Rara, a veces extravagante y a veces descuidada, pero siempre educada y correcta. Los residentes en el barrio coruñés del Ventorrillo, donde vivían Rocío Gestal y sus dos hijos -«nunca vimos a su marido», contaban ayer los habitantes de la calle de Jaime Hervada- reconocen que la presunta asesina y nuera de Dolores Pereiro apenas conectaba con el vecindario. «Siempre iba cargada de bolsas, gastaba mucho dinero, en ocasiones incluso bajaba al Gadis en pijama, y otras veces lo hacía vestida como una tigresa, con un maquillaje impropio», relata en un bar una de las pocas vecinas de la zona que recuerda haber visto a la mujer. Muchos echan ahora la vista atrás y recuerdan la presencia de Rocío Gestal en un programa de la TVG en donde relatan que aseguró: «Mi suegra me echó mal de ojo». Durante la emisión, además, explicó las malas relaciones que mantenía con su suegra, a la que culpaba de alejarla de su marido. Magia negra La convivencia con la presunta asesina no era fácil en el barrio. «Era aficionada a la magia negra. Creía en cosas muy raras», asegura un chaval, que cuenta como la familia de una amiga suya tuvo que abandonar el edificio en el que vivía Rocío porque se lo aconsejó la policía. «Ponía sal en las puertas para protegerse de los espíritus», asegura otro vecino. Rocío Gestal ingresó el miércoles en prisión como presunta autora del asesinato de su suegra, que murió el 23 de septiembre en Neda tras ser dormida con una mascarilla y, posteriormente, golpeada brutalmente con un hacha o un machete.