Los pequeños objetos cautivan la atención del público en el Salón del Anticuario
A CORUÑA CIUDAD
La muestra, que llega por vez primera al Palacio de Congresos, ha recibido ya 25.000 visitas «Hay que distinguir entre cosas antiguas y antigüedades. Las primeras lo son por el mero discurrir de los años. Las segundas obtienen rango por su condición de piezas únicas. Y aquí tenemos muchas». Así explica Cosme García Vidal la filosofía que envuelve la edición número 13 del Salón del Anticuario coruñés. Piezas asequibles a todos los bolsillos, con precios desde los cuatro euros, confieren al evento una oportunidad única para hacerse con un objeto de coleccionista. Y la oferta es muy amplia.
04 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El hall del Palacio de Congresos es un hervidero de actividad. El olor a barniz no oculta los cientos de años de historias que se esconden tras cada aparador, cada cómoda y cada esquina de porcelana. Este año, el Salón del Anticuario ha dado un salto hacia delante. La idea es acabar con el prejuicio de que se trata de un evento accesible sólo para bolsillos muy pudientes o para simples mirones. Por eso, este año se han abierto nuevas vías de negocio. Objetos para coleccionistas tan especiales como latas, sellos, postales, medallas, porcelanas y otros elementos de decoración. Ahí hay auténticas gangas. «Por quince euros uno se puede llevar un objeto único», insiste Cosme García Vidal. Los números son su mejor argumento. «Pocos podían pensar hace cien años que un simple taburete iba a convertirse en una pieza que vale... (se queda pensando en la conversión a euros) bueno, más de cien mil pesetas», apunta un curioso que anota precios de varios elementos decorativos. La oferta es amplia en los once stands de venta al público. Y el cambio de sede desde la Estación Marítima al Palacio de Congresos ha sentado bien a las antigüedades. «Hasta parece que lucen un poco más», afirma otro de los anticuarios presentes en el Salón.