Una empresa coruñesa diseña tipis, la cabaña de los indios del lejano Oeste, para un poblado turístico. En Queirís tienen su prototipo
09 ago 2020 . Actualizado a las 11:28 h.«En la lengua de los Sioux, tepee [tipi según la RAE] significa lugar para vivir». Antonio Díaz ha hecho del tipi quizá no un lugar para vivir pero sí algo original para nuestros jardines o fincas exteriores. A raíz de su trabajo en la línea de decoración de la firma de A Coruña Arte2, él y su socio comenzaron a estudiar las tradicionales viviendas indias, populares gracias a las películas del Oeste.
Desde hace unas pocas semanas, una de estas tiendas, de 6 metros de diámetro y casi 7 metros de alto, es visible en el lugar de Queirís, en el municipio de Coirós, a escasos metros de la polémica bifurcación de la N-VI.
Es un prototipo de lo que proponen para sus potenciales clientes. Un tipi para descansar fuera de la casa, o para el ocio de los niños (siempre hablando de casas con parcela). El germen de esta construcción está en la demanda de una empresa que les ha encargado todo un campamento de más de diez tipis, y que serán destinados para turismo. «Pero eso no nos cierra la puerta a ofrecerlo de forma individual, y a gusto de consumidor: con ventana, sin ella, con literas…». Antonio garantiza una construcción fiel a la de los habitantes del norte de América. «Hacemos la base de tres postes y luego, a través de cuerdas, vamos completando con más», explica. Así, la superficie interior es de 28,5 metros cuadrados. Él y su equipo han indagado en algo más que el nombre y las formas de construcción. «Eran las mujeres las encargadas de montar las tiendas, y les llevaba una hora. A nosotros, un poquito más», dice entre risas.
Si la estructura llama la atención, Antonio Díaz asegura que en los países nórdicos ya llevan tiempo utilizándose, y no exclusivamente para asuntos de ocio o descanso: «Hemos llegado a ver una tienda de 10 metros de diámetro en la que cabían 25 personas sentadas y un ponente que daba una conferencia». Aclara que, en este caso, la gran tienda estaba levantada con estructuras metálicas, muy lejos de la fidelidad a la tradición sioux.
Y un tótem
El tepee de Coirós está acompañado por un tótem que mezcla las formas indias con contenidos más enxebres. En su tronco, bajo una lechuza esculpida con las alas, se distingue un jabalí, el animal que representa a los Andrade en esta comarca. «Es obra de mi vecino, el de aquella casa. ¿Ves aquellos palos? -dice mientras señala con el dedo- , él también está construyendo su propio tepee».