Jugar, aprender y avanzar en el centro de atención temprana de Arteixo que aleja a los niños del hospital: «Atendimos a 150 el año pasado, de 0 a 6 años»

m. otero ARTEIXO / LA VOZ

ARTEIXO

arteixo.Equipo multidisciplinar. De izquierda a derecha, Raquel, logopeda, Giovana, también logopeda, Inés Ramos, la concejala de Servizos Sociais, Sandra Iglesias, la psicóloga y directora del centro y Laura, la fisioterapeuta
Equipo multidisciplinar. De izquierda a derecha, Raquel, logopeda, Giovana, también logopeda, Inés Ramos, la concejala de Servizos Sociais, Sandra Iglesias, la psicóloga y directora del centro y Laura, la fisioterapeuta MARCOS MÍGUEZ

Un servicio integral y de proximidad guía a los menores desde la localidad coruñesa: «Fuera del hospital, lo que estamos favoreciendo es normalizar estas situaciones»

31 ene 2026 . Actualizado a las 09:05 h.

No están dentro de un hospital, sino que en las salas, llenas de juegos, hay cristaleras que permiten ver el jardín y el parque infantil que hay detrás. Puede parecer trivial, pero tanto para los pequeños como para sus familias sentirse dentro de un espacio acogedor y lúdico, y no rodeados de batas blancas, es crucial. Al Centro de Atención Temperá de Arteixo acuden niños de 0 a 6 años. Antes este servicio se desarrollaba dentro del Hospital Materno de A Coruña. Desde el 2022 fue derivado al Concello. Y aquí seguirá porque lo acaban de prorrogar. «Esta asistencia se creó con la finalidad de dar un centro de proximidad donde trabajar con los niños, un recurso cercano y accesible, evitando que las familias tuvieran que desplazarse al materno, asegurando un seguimiento constante y personalizado», explica la psicóloga y directora del espacio, Sandra Iglesias. En el 2025 pasaron por sus instalaciones 150 pequeños del concello, con predominio de los varones, cien niños frente a 50 niñas. El requisito es que tienen que venir derivados de los servicios de pediatría, a los que les corresponde realizar el diagnóstico. «A veces, las dificultades se detectan en el ámbito familiar, en el pediatra o en los centros educativos. Una vez que hay una sospecha, son los médicos especialistas o de atención temprana del materno los que hacen la derivación», señala Sandra Iglesias.

Atienden, principalmente, dificultades relacionadas con el lenguaje y la comunicación, aunque también trabajan la socialización y posibles retrasos en el desarrollo. En algunos casos, pueden aparecer indicios de trastornos del neurodesarrollo que aún no son diagnosticables por la edad del niño.

arteixo.Las trabajadoras del centro de atención a niños de entre 0 y 6 años en Arteixo, con la concejala de Servizos Sociais, Inés Ramos
Las trabajadoras del centro de atención a niños de entre 0 y 6 años en Arteixo, con la concejala de Servizos Sociais, Inés Ramos MARCOS MÍGUEZ

Atención personalizada

La intervención es integral: combina terapias directas y visitas a su entorno escolar o doméstico. «Lo que estamos favoreciendo es normalizar la situación del niño, dar pautas a las familias, a su entorno escolar también, incluso en el parque. Abordar cómo se desarrolla el niño en su normalidad», explica la concejala de Servizos Sociais de Arteixo, Inés Ramos. Como indica, el seguimiento no se limita a las sesiones. «Si en el transcurso de una cita y la otra surge cualquier problema, nos pueden contactar. Creo que eso también les hace perder el miedo», señala la psicóloga.

Desde que el servicio se descentralizó, las cifras de niños atendidos se han incrementado. «Al crearlo en el municipio, hay más gente que puede venir», confirma Inés Ramos. «En estas edades muy tempranas, las familias están muy perdidas. Cuando nace su bebé y se encuentran con ciertas dificultades, a veces esa situación les cuesta. Por un lado, trabajamos esa parte preventiva, informativa. Después, hay que realizar ya lo que es una intervención», detalla Sandra.

El equipo está compuesto por logopedas, fisioterapeuta y psicóloga, y cada caso cuenta con una coordinadora. Una característica diferenciadora es su trabajo conjunto con colegios y agentes del entorno del niño, lo que permite que los avances se reflejen en la vida cotidiana del menor, mejorando su adaptación social y escolar.

Más allá de las terapias, el objetivo es que los padres se sientan acompañados, reduciendo la ansiedad que puede generar la atención temprana. «Más que centrarnos en las dificultades, también nos centrarnos en las potencialidades», concluye la directora.