Aquel casco de los Reyes Magos

ARTEIXO

marcos míguez

«Le tengo un cariño especial porque fue el primero. Había ido con mis padres a los karts. Primero al circuito de Arteixo, pero no me dejaron porque no daba la altura mínima exigida. Entonces me llevaron a Santa Comba, donde había karts más pequeños. Me encantó y le pedí a los Reyes este casco que pone Chupa Chups», relata en los estudios de Radio Voz el piloto Javier Cobián mientras señala el casco-trofeo. Compartió con los oyentes el recuerdo de aquél día de Reyes que cambió para siempre su vida. Entonces era un niño de 5 años y ahora es un espigado joven de 18 que ya sabe lo que es poner un coche a 250 kilómetros por hora. «Desde pequeñito me gustaron los coches y siempre se los pedía a los Reyes», destaca. Dice que ha disfrutado mucho estos días con la familia y amigos en A Coruña y que el lunes vuelve a Madrid para seguir con el entrenamiento físico, los estudios, y esperar que se cumpla lo que le pidió este año a Melchor, Gaspar y Baltasar, poder dar un paso más y entrar en la Fórmula 3. «Todos me preguntan por la Fórmula 1, y lo entiendo. Siendo realista me encantaría, pero no lo es todo. Se puede decir que estamos a dos o tres pasos, pero hacen falta apoyos e ir avanzando, por ejemplo, en la F3. Ya contamos con el respaldo de Estrella Galicia, de lo que estoy muy agradecido, y seguimos buscando financiación. A finales de enero o principios de febrero sabremos algo», comenta este chaval al que hace 13 años los Reyes Magos trajeron su primer casco, que ahora ya no le sirve, pero conserva como un trofeo. ¿Veremos algún día un coruñés en un monoplaza al lado de los más grandes? «Solo hay 24 pilotos de todo el mundo que compiten en F1. Es muy difícil y dependes mucho del dinero», reflexiona. Ojalá que los Reyes le traigan las victorias que pidió.

Niños y mayores

Los pequeños de la casa son los grandes protagonistas de días como hoy. Ayer, en la escuela infantil Los Rosales se celebró una actividad que sirve para poner en contacto a niños de hasta 3 años con personas que padecen Alzhéimer. No es la primera vez que lo hacen, pero en esta ocasión tuvo un componente especial porque mayores y pequeños se ayudaron a la hora de escribir una carta a los Reyes. «Tiene como objetivo que ambas generaciones desarrollen sus habilidades sociales a través del trabajo cooperativo», explican desde Afaco sobre el programa Camino por la memoria.

Sonrisas en el Materno

Un recuerdo infantil de un joven que sueña en convertirse en figura del deporte. Unos mayores y unos niños que intercambian todo lo que tienen y... unos pequeños que ayer recibieron a los Reyes antes que los demás. Por la mañana Melchor, Gaspar y Baltasar giraron visita al hospital Materno Infantil Teresa Herrera, donde repartieron obsequios entre los niños ingresados. Una rondalla puso la música a esta significativa estancia de sus majestades, que estuvieron acompañadas en todo momento por personal del centro hospitalario, que les ayudó a distribuir los muchos regalos que trajeron en sus camellos. Me dicen que este año trajeron mucha salud para los niños.