Méndez Núñez abre su puerta a universos infinitos con la 55.ª edición de la Feira do Libro

C. Puente A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Más de treinta librerías participan en una cita, que contó con Bea Lema, Premio Nacional del Cómic, como pregonera

01 ago 2026 . Actualizado a las 16:50 h.

«Te das cuenta de lo que es esta ciudad. De gente, de cosas, de ideas, de cultura, de vida ....», comentaba una señora a su acompañante en la mañana de este sábado a su paso por los jardines de Méndez Núñez de A Coruña, donde este sábado se inauguró la 55.ª edición de la Feira do Libro. Una cita que cada año congrega a cientos de asistentes para descubrir nuevas propuestas literarias de la mano de 38 librerías de la ciudad, pero también de otros puntos de Galicia. Bajo el lema «A porta a universos infinitos», la cita ofrece un recorrido por distintos puestos con ofertas para todos los gustos.

Entre los primeros en visitar los distintos puestos estuvo Mabel Iglesias, que estaba ojeando un libro en el puesto de la librería Cartabón. «Estoy en un club de lectura en inglés y me llamó la atención encontrarme El hibisco púrpura en gallego. Justo da la casualidad de que me apetecía leer algo en gallego y no sabía que este libro estaba traducido», relató la mujer, amante de la literatura. «Siempre vengo a la feria, de hecho este domingo vendré a Espazo Lector Nobel porque estará Aranza Portabales firmando, entonces quiero comprar su libro para que me lo firme», indicó la coruñesa en referencia a Asesinato en el molino del cura de la escritora, que estará en la feria a las 19.30 horas.

Entre los libreros, muchos repiten año tras año su visita a la feria coruñesa. Es el caso de José Luis Rodríguez, de Metrópolis, especializada en cómics. «Llevo viniendo desde hace un decenio, más o menos», apuntó el hombre, que señaló que suelen apostar por títulos que saben que gustan. «Tenemos varios sobre los asesinatos de Jack El destripador, también de terror, que es un género que gusta mucho. Luego, un poco de todo, manga, cómic europeo.. para que la gente tenga donde elegir», señaló Rodríguez. Entre las novedades, subrayó que Arcane está siendo muy demandado. «Las que están basadas en videojuegos tienen mucho tirón. Arcane se agotó inmediatamente y salió rápido la segunda edición», dijo desde un puesto con obras de Star Wars o Final Fantasy.

Y de la fantasía a la historia, porque entre las más de treinta casetas hay propuestas de todos los géneros y estilos. En el puesto que comparten las librerías Plasson e Bartleboom y Libros del K.O., Ana Fraile explica en el apartado con las propuestas de este último negocio, especializada en periodismo y ensayo, destaca el título O país invisible de Arturo Lezcano, «centrado nas migracións galegas, e como este fenómeno afectou ao país», indicó la librera, que dice que el libro está en español y gallego y que el autor estará además presentándolo el día 6. En la parte de Plasson, Fraile destaca David y Claudia del ourensano Isaac Pedrouzo. «É tamén disyóquei e un amante da música», apuntó sobre el autor. Otra de sus apuestas es Todo es verdad porque nadie mira, de Estela Gómez. «Unha historia moi millennial, da xeración do Xabarín Club», dijo animando a estos a leerlo.

Por supuesto, en la feria no faltan apuestas para los más pequeños, como las de A gata tola, donde Vanesa buscaba un libro para su hija de solo 2 años y medio. «Le gusta mucho que le leamos y ya elige ella los títulos porque le encantan las obras con fantasmas y brujas», apuntó la mujer. Sin brujas, pero con varios elementos fantásticos cuenta otro de los libros que no podían faltar en esta edición, como distintas ediciones de La odisea, de Homero, cuya adaptación cinematográfica triunfa ahora en cines.

«La trajimos porque suponemos que es uno de los libros que más tirón tendrán en la feria», apuntaron José Manuel y Ramón Domínguez, hermanos que regentan la librería Formatos sobre una obra que arrasa en la gran pantalla de la mano de la adaptación cinematográfica de Christopher Nolan.«Procuramos traer un poco lo que tenemos en el negocio, por un lado, una parte más especializada de arte y arquitectura, y otra, con una selección más actualizada y con autores como John Berger que siempre tienen buena aceptación», señaló Ramón, que añadió que siempre incluyen propuestas locales. «Por ejemplo, arquitectos como Manolo Gallego o Fernando Blanco. También tenemos algo de infantil». Cerca de su puesto, Antía Basadre y su madre, Sonia, ojeaban Dorayaki, de Amalia Sato. «Venimos todos los años, sabíamos que empezaba este sábdo y quisimos pasarnos», contó la chica. 

.Entre los autores que pasarán este sábado por la feria está David Pintor, que dedicará ejemplares de A Coruña, Caricaturas y frases inolvidables y O meu pai non sabe debuxar, en la caseta de Berbiriana.

La costura de las palabras: Bea Lema dio el pregón de la feria vinculando literatura y tradición textil

La encargada de dar el pistoletazo de salida a la cita fue Bea Lema, Premio Nacional del Cómic por su obra El cuerpo de Cristo (Astiberri). En su pregón, la coruñesa recordó que de niña leía mientras su madre, que era costurera, trabajaba. «Nunca quixo ensinarme, dicía que era un traballo moi escravo e mal pago; os libros erán o que me garantirían un mellor porvir, o camiño para achegar onde ela non puido», contó Lema, que prosiguió su intervención destacando la conexión entre ambas profesiones.«Curiosamente, texto e téxtil comparten a mesma raíz etimolóxica latina, que significa tecer, trenzar ou entrelazar. A metáfora do tecido é constante na creación verbal: bordamos un discurso, ilvanamos ideas, fiamos palabras, urdimos plans, desboulamos enredos, e os nosos relatos teñen trama, non desenlace», explicó la autora de banda diseñada.

Lema hizo referencia a la escritora Irene Vallejo, que sostiene la hipótesis de que las primeras narradoras fueron mujeres, «que, mentres cosían, contábanse contos, as súas historias, as súas emocións, e por iso utilizaban as metáforas da costura, do tear, do que tiñan entre as súas mans nese momento». «Esta teoría encaixa co feito de que as referencias á costura tamén son moi frecuentes na nosa tradición oral e musical, xa que aparecen en moitas cancións populares galegas», dijo antes de recitar una copla.

La autora también recordó que en las culturas tradicionales, los tejidos albergan significados, «recordos, símbolos, mensaxes; en definitiva, son escrituras» y que la escritura téxtil también se dio en contextos como en de la primera Guerra Mundial. «As mulleres adoitaban quedar na casa esperando que os seus homes voltasen da guerra. Tecían calcetins, gorros, pasamontañas para enviar aos seus maridos. Estas pezas de punto vense como un acto de amor, pero tamén foron unha vía de comunicación á que recorreron os espías, usando o código morse como linguaxe. Deste xeito podían mandar mensaxes secretas a través do punto, sen que o inimigo sospeitase, transformando o feito de tecer nun acto totalmente subversivo».

En ese marco, la autora recordó el caso de Lorina Bulbert, «internada nun manicomio de Great Yarmouth, en Inglaterra, arredor do 1893, onde viviu durante case vinte anos. Xunto con outras sesenta mulleres, pasou a maior parte do seu tempo recollendo liño, ás veces ata catro horas diarias». «O pouco tempo libre que tiña bordaba, creando grandes pezas de ata catro metros de longo, feitos con tiras de teas de algodón de diferentes cores. Eran correntes de escritura, sen puntuación e en maiúsculas, que toman a forma de entradas de diarios excesivas, autobiografía, monólogos asperos, chismes de pobo pequeno, protestas, chistes, psicoxeografía, insultos e acusacións, poemas e cancións. O que a investigadora Dawn Ades chama furias bordadas. Acusacións de fraude, engano emocional e material, percorreron as pezas de Lorina».

Lema destacó cómo la inmediatez y la velocidad vertiginosa con la que se mueven las palabras «son case contrarias ás horas dedicadas ao lento traballo de agulla necesarias para bordar cada liña». «Unha contradición constante entre a necesidade de expresar e a contención do psiquiátrico, que converte estes bordados nun berro de liberdade», dijo la autora, que para terminar citó a Carmen Martín Gaite: «Poñerse a contar é como empezar a coser e ir unha puntada detrás doutra, sexan bainitas ou recordos».

En el acto inaugural también participaron la tesorera de la Federación de Libreiros de Galicia, Patricia Porto.; el concejal de Cultura e Turismo, Gonzalo Castro; el conselleiro de Cultura, José López Campos y la diputada da área de Cultura de la Diputación, Natividad González. Castro destacó la importancia de la feira como espacio para promover la lectura y el pensamiento crítico. «A  Feira do Libro é moito máis ca unha sucesión de presentacións ou sinaturas. É unha demostración de que os libros seguen sendo unha ferramenta imprescindible para comprender o mundo, para imaxinar futuros distintos e para construír unha sociedade máis libre, máis crítica e máis humana», afirmó.

Por su parte, el conselleiro de Cultura puso en valor «unha feira histórica que, nesta edición, contará con 350 actividades» e invitó a la ciudadanía a disfrutar de estos «cheos de libros, actividades e moita cultura». Así, recordó, «os xardíns de Méndez Núñez na cidade herculina acollerán obradoiros, presentacións, sinaturas de obras, teatro, mesas redondas, poesía e roteiros literarios, entre moitas outras propostas».