Alejandra Fuentes, floricultora: «La mejor forma de secar una hortensia es disfrutarla y olvidarte de ella»
BETANZOS
Esta flor tan gallega es un preciado objeto decorativo en Madrid o Andalucía
03 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Es tiempo de hortensias. En Galicia crecen por doquier, hasta en las cunetas, donde decoran carreteras secundarias y muros de piedra. Sin embargo, por España en adelante o hasta en París, son un preciado objeto decorativo, incluso de lujo. Y si no, que se lo pregunten a la firma Yves Saint Laurent, que vistió de hortensias la pasarela del desfile de su colección otoño-invierno del pasado año. Eso a Alejandra Fuentes no le sorprende. Dirige junto a su madre, Claudia, una pequeña plantación en Viladesuso, aldea situada en la parroquia de Piadela, en Betanzos. Ellas solo producen hortensias, hasta 10.000 al año, y casi todas ellas viajan fuera de Galicia.
—¿Por qué le damos tan poco valor a esta flor tan gallega?
—Pues precisamente por eso, porque es muy común aquí. Entonces, la gente no la busca tanto para casa. Además hay supercherías o dichos, como el de «onde hai hortensias na casa, a filla non se casa». Al final, en Galicia esta flor no se aprecia porque está muy vista. En cambio, a los madrileños les encanta.
—¿Llegan hasta Madrid sus hortensias?
—Sí. La verdad es que distribuimos sobre todo fuera de Galicia. Mayoritariamente a Madrid y Andalucía. En Galicia hay muy poquitas floristerías a las que vendamos, pero en A Coruña, por ejemplo, sí estamos en La Bendita Flor, Marchita Seas o Verdelar en la plaza de Lugo.
—Entonces, las hortensias que encontramos en las floristerías no son gallegas.
—No, la mayoría vienen de Colombia. Son flores que habitualmente son más chiquititas. Se pueden parecer a la nuestra, pero no son para nada iguales. La que es muy buena también es la que viene de Holanda, pero esa, al ser muy cara, no suele ser la que más se ve en las floristerías.
—Pero si estas flores crecen tan bien en Galicia, ¿por qué no hay más productores?
—Bueno, es que las hortensias que ves por la calle, nosotras las llamamos municipales, no son las que luego más se venden. A mí me encantan y tenemos una pequeña producción, pero las que más se comercializan son las variedades para invernadero, que suelen ser muy rosas, muy bonitas, con el pétalo muy grande, lleno. Algunas de las variedades más demandadas son la verena o la royal palace.
—Entonces, vuestras hortensias no son gallegas.
—Bueno, son gallegas porque han crecido aquí, beben de esta agua y se nutren de esta tierra, pero muchas variedades provienen de fuera.
—Ahora, están flores están en su mejor momento. ¿Cuánto se prolonga su temporada?
—A nosotros nos dura desde junio, más o menos, hasta finales o mediados de noviembre. La verdad, es una campaña un poco corta y a veces se hace un poco dura. Al ser un período tan ajustado se acumula todo.
—¿Qué producción tienen?
—Actualmente, al año yo calculo que estaremos vendiendo unas 10.000 flores.
—¿Qué hacen una vez que se acaba la temporada?
—El resto del año lo que hacemos es cuidar y cuidar todas las plantas. Son muchísimas, entonces ya la poda nos lleva todo el mes de enero. Después, cuidamos todas las flores, las abonamos, las regamos... Es un trabajo diario, cuyo resultado solo se ve durante unos meses.
«La mejor forma de secar esta planta es disfrutarla y olvidarte de ella»
Esta flor no solo se desea en planta o recién cortada, también preservada. Lo cierto es que admite varios procesos.
—¿Cuál es el sistema más adecuado para secar una hortensia?
—Yo siempre digo que la mejor forma de secar una hortensia es disfrutarla y olvidarte de ella. Simplemente, tienes que cortar la flor, cortar el tallo en diagonal y ponerla a beber en agua. Ese proceso lo repites cada dos días durante diez días, más o menos. Cuando hayan pasado, cambias el agua por última vez y dejas que beba el último poquito de agua que le echas y ya está, ya seca perfecta.
—¿Y lo de ponerlas boca abajo?
—Solo lo recomiendo cuando la cabeza es muy grande y el tallo es muy delgado. Si no pasa esto, puedes dejarla en el jarrón libremente, olvidarte de ella y va a secar perfectamente, pero no todas las hortensias secan.
—¿Algún truco más?
—Para secar siempre es mejor cortar hortensias que ya están envejecidas. Se ve porque la flor va cambiando de color, sus colores se han degradado. Ya no son sólidos. Un truco que yo siempre uso es: si la flor tiene tonalidades verdes, se puede secar.
—También se pueden preservar. ¿Lo recomiendas?
—Lo que sucede en la preservación es que se sustituye el agua por glicerina vegetal, que es lo que hace que la flor tenga un aspecto natural. Sin embargo, su color va tomando tonos más marrones. Por eso, las flores preservadas se suelen teñir.
—¿Y cómo podemos conseguir esquejes?
—Los esquejes los cogemos durante la poda. Es muy importante que tengan como mínimo cuatro nudos: dos se ponen bajo tierra y los otros dos expuestos al aire. Además, hay que echarle enraizante y colocarlos en una zona que le dé luz suave.