La batería de un patinete eléctrico provoca un incendio en un piso de la calle Barcelona, en A Coruña

T. R. / F. Molezún A CORUÑA

A CORUÑA

Restos del incendio en un piso de la calle Barcelona
Restos del incendio en un piso de la calle Barcelona

La familia que residía en el inmueble tuvo que ser evacuada y una persona mayor fue trasladada al Chuac con quemaduras en una mano y un pie

19 feb 2026 . Actualizado a las 10:30 h.

Un incendio declarado a las 4.20 de la madrugada de este jueves en una vivienda del número 23 la calle Barcelona, en pleno corazón del Agra do Orzán, ha obligado a una familia a abandonar su hogar de urgencia y ha provocado el traslado de una persona de avanzada edad al hospital. El suceso se originó, según detallan los bomberos del parque de A Grela, en la batería auxiliar de un patinete eléctrico que en ese momento se encontraba en proceso de carga en una de las estancias del inmueble.

Hasta el lugar se desplazaron de inmediato nueve efectivos del cuerpo de bomberos a bordo de tres vehículos de intervención. A su llegada, la Policía Nacional ya había procedido a la evacuación de los inquilinos, quienes aguardaban confinados en el portal del edificio mientras las llamas todavía estaban activas en el tercer piso. Los bomberos procedieron rápidamente a la extinción del fuego que, si bien no presentaba llamas de gran magnitud, sí había generado una importante acumulación de humo altamente tóxico que inundaba toda la vivienda. «Mi nieto bajó corriendo y encontró a una patrulla, fueron ellos los que avisaron a los bomberos y los que nos auxiliaron», relató Marta Cecilia del Villar, una de las afectadas, en el programa Voces de A Coruña, de Radio Voz. 

Una vez sofocado el foco y confirmada la batería como origen del siniestro, los equipos de emergencia iniciaron una tarea de ventilación que resultó especialmente laboriosa y se prolongó durante horas para asegurar la habitabilidad del espacio. En un gesto de auxilio hacia los damnificados, los propios bomberos facilitaron ropa de abrigo y calzado a los residentes para que pudieran protegerse del frío de la madrugada antes de trasladarse a un domicilio de otros familiares, donde pasarán los próximos días.

En el apartado de daños personales, la persona de mayor edad de la familia tuvo que ser evacuada por los servicios sanitarios al Chuac para ser tratada de unas quemaduras en una mano y un pie que, afortunadamente, revisten poca gravedad. «Tengo un poco quemado el pie, pero no mucho. En el hospital me tuvieron que quitar un trozo de calcetín que se había quedado pegado y me dijeron que tengo que limpiar la herida todos los días. Todavía tengo el susto en el cuerpo», añadió la herida. Además de su traslado al hospital, los daños materiales se concentraron principalmente en la habitación donde se inició el fuego, muy afectada por las altas temperaturas, mientras que el resto del piso quedó seriamente perjudicado por la densa humareda generada durante el incidente.