AGA-Ucraína llama a la reflexión tras la presencia de un misil y banderas rusas en el carnaval de A Coruña

C. D. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

La carroza con la bandera rusa y un misil
La carroza con la bandera rusa y un misil

Respeta las tradiciones, descarta posturas radicales e invita a la empatía: «Algunas personas no soportan el sonido de los fuegos artificiales por el trauma que arrastran»

17 feb 2026 . Actualizado a las 21:19 h.

El sábado de carnaval por A Coruña pudo verse un coche con un misil y banderas rusas en el desfile, una apuesta festiva de Bribesly Hills (agrupación de carnaval de Cambre) que satirizó a Trump y al ICE, pero también a la guardia de Maduro y el ansia imperialista de Putin. Desde la agrupación se muestran «sorprendidos» tras la reacción de algunos ucranianos y apuntan que no ven ninguna polémica en su propuesta. De hecho, volverán a salir con sus carrozas este sábado en Cambre.

Desde AGA-Ucraína invitan a reflexionar ante lo ocurrido. «Esto ha puesto de relieve la enorme sensibilidad que existe en torno a cualquier representación vinculada al conflicto». Desde la entidad nacida en A Coruña tras la invasión rusa a Ucrania señalan que la primera reacción de muchos ucranianos al ver las imágenes de la carroza se produjo fuera de su contexto festivo. «Para quienes han visto en la realidad vehículos militares, tanques y soldados con banderas rusas recorrer sus ciudades y pueblos, esa imagen no es simbólica ni irónica: es el recuerdo directo de una amenaza real. Muchas de las personas refugiadas que hoy viven en Galicia pasaron semanas escondidas en sótanos, sin saber si sobrevivirían a los bombardeos, temiendo por sus vidas y por la de sus hijas e hijos», indican. 

Desde AGA-Ucraína explican que «es necesario comprender que una parte importante de la comunidad refugiada sufre secuelas psicológicas derivadas de la guerra». Así, prosiguen, «algunas personas no soportan el sonido de fuegos artificiales por el trauma que arrastran». Por ello, desde la entidad trabajan de forma continuada «para ofrecer apoyo psicológico y acompañamiento, conscientes de que la recuperación es un proceso largo y complejo». Asimismo, señalan que muchos refugiados tienen familiares y amistades que continúan en Ucrania, «viviendo la guerra día a día». Por ello, manifiestan en un comunicado que «el dolor no es abstracto ni lejano: es cotidiano».

Desde la asociación gallega de ayuda a Ucrania apuntan que, obstante, entienden y respetan las tradiciones culturales y festivas. «No se trata de cuestionar el carnaval ni de adoptar posturas radicales. Se trata, simplemente, de invitar a reflexionar sobre el impacto que determinadas representaciones pueden tener en personas que han vivido esa violencia en primera persona. La empatía no limita la libertad cultural: la enriquece».«Probablemente es difícil comprender plenamente esta sensibilidad cuando la guerra no forma parte de la experiencia propia. Pero nosotros vemos ese dolor a diario en nuestra labor asociativa».

AGA-Ucraína prepara asimismo una gran marcha con motivo del cuarto aniversario de la invasión de Rusia al país. Será el martes, día 24, a las 19.30 horas desde el Obelisco a María Pita. En ese marco la asociación promueve una recogida de fondos en colaboración con la Embajada de Ucrania en España, destinada a apoyar proyectos humanitarios urgentes sobre el terreno. Las personas interesadas en colaborar o solicitar más información pueden contactar a través de la web www.seucrania.info o www.agaucraina.org, donde se detallan las campañas activas y las formas de ayuda. Para donar se puede enviar un Bizum al teléfono 06260 (AGA-Ucraína) o realizar una transferencia bancaria: a este número de cuenta: ES98 2100 1300 9302 0011 3394.

La entidad recuerda que la guerra no es un hecho del pasado «continúa, y afecta cada día a familias que siguen viviendo bajo el sonido de las sirenas y las explosiones». Así, señalan que en las últimas semanas se han producido «ataques dirigidos contra infraestructuras energéticas que han provocado cortes prolongados de electricidad en diversas regiones del país, dejando a millones de personas afrontando el invierno en condiciones extremadamente difíciles». «Los bombardeos contra población civil no solo no han cesado, sino que en determinados momentos se han intensificado».