Marea de fantasía en A Coruña en el desfile de carnaval más reivindicativo
A CORUÑA
Os mesmos de sempre, con su carroza oceánica, y el juego de café de la comparsa Ciklon de Tomiño se alzaron con los premios de un cortejo rebosante de humor y creatividad, seguido por 55.000 personas
16 feb 2026 . Actualizado a las 17:38 h.El desfile de comparsas de carnaval de A Coruña comenzó a las seis de la tarde, pero fueron muchos los que aprovecharon que el tiempo dio una tregua para salir antes a la calle a lucir sus disfraces. No faltaron astronautas ni bomberos, ninjas, indios, marineros, animales ni superhéroes. «Somos un grupo de 14 amigos y venimos unos de alienígenas y otros de astronautas», apuntaron Natalia, Bego y Loli, que todos los años acuden al desfile. «Somos todos de A Coruña, menos una que es de Culleredo. Votamos para decidir el disfraz y este año salió el que eligieron los adolescentes porque hay también niños en el grupo», añadieron.
Ellas fueron unas de las miles de personas que se congregaron en Juana de Vega, punto de partida de la comitiva hasta María Pita, donde no faltó la música de la mano de Farra Fanfarra. En total, participaron 25 agrupaciones, entre las que estuvo Monte Alto a 100, que el pasado sábado se hizo con el galardón a mejor comparsa en el concurso de música y letra. Los primeros en desfilar fueron la Asociación Cultural Ciklón, que apostó por la fantasía con unas tazas de café y cafeteras bailongas, que le valieron el segundo premio del desfile, después del grupo asturiano Os Mesmos de Sempre y su propuesta oceánica.
Entre el público animaron el ambiente Eva y Marcos, que junto a otros amigos iban de burbujas. «Somos mitad de A Laracha y mitad de A Coruña y todos los años venimos a ver el desfile», contaron, mientras repartían pompas de agua. «Somos verbeneros y buscamos ideas originales y divertidas y son siempre disfraces hechos a mano. El año pasado fuimos de enchufes y otro de tragabolas», apuntaron.
Entre las comparsas, los Kilomberos no defraudaron y llenaron las calles de ritmo de tambores en su apuesta por una expedición con vegetación exótica y población indígena. Tras ellos, Tarde mal y arrastras revivió los éxitos de Raffaella Carrá. La fiesta siguió con Os Maracos, con un mensaje a favor del pueblo palestino. «Venimos todos los años con los niños», señalaron Marta y Gema, con un grupo de amigos y sus pequeños. Cada uno iba vestido diferente. «Nos juntamos para pasar un buen rato, pero cada uno elige su disfraz», explicó Marta, de pirata.
La comitiva vivió uno de sus mejores momentos con la Asociación Galega de Teatro Musical, que empezó con un convoy de Renfe seguido de una fiesta infantil con el mítico parque Camelot incluido y para rematar, las peluqueras justicieras. Tras ellos, las azafatas de XoldrAir, con los principales líderes políticos del mundo a bordo. Y como la cosa iba de viajar, la siguiente comparsa llevó a los asistentes a Egipto, con momias y faraones. Tras ellos, Las chinchetas de Meicende ofrecieron un pase con plumas y a lo loco. Luego el público se fue de safari a África con Subterráneos y bailó con Festa Rachada y sus juegos del parchís y la oca.
Entre las comparsas más aplaudidas, la que después se alzaría con el primer premio, Os Mesmos de Sempre, pura fantasía marítima con caballitos y el rey Tritón. Luego volvieron los juegos, con Os Malandros y su baraja de póker. No defraudaron los cambreses de Bribesly Hills, que repartieron dólares y lanzaron mensajes contra la ocupación de Groenlandia, mientras miembros del ICE y la guardia bolivariana de Maduro compartían protagonismo. En el desfile no faltaron apuestas gallegos como la de A banda do pulpo. Y para finalizar la comitiva, invasión pirata.
Koruñódromo en José Sellier
A escasa distancia del desfile, la plaza José Sellier también se convirtió en lugar de celebración. Comerciantes y hosteleros del Orzán organizaron un año más el Koruñódromo, con actividades para todos los públicos, talleres de maquillaje para los más pequeños y obradoiro de repostería de carnaval. Este domingo la fiesta continúa con sesión vermú infinita —de 13.00 a 20.00 horas—, en la que dos cortadores de jamón profesionales servirán el manjar. Después, bingo musical con juegos y, para cerrar, una queimada «empoderante». El lunes, sesión tarde-noche con tres disyoqueis y premios a los mejores disfraces.
En Os Castros y en la comarca
En Os Castros han optado por un carnaval al estilo circense. El lunes desde el local parroquial partirá a las 17.30 horas una yincana. Después, un desfile y, para poner el broche de oro, una gran chocolatada. Organizado por comerciantes del barrio, también se entregarán premios.
En el área, el entroido también se vive por todo lo alto. Culleredo fue uno de los municipios destacados, con su fiesta infantil en el pabellón polideportivo Sofía Casanova. El Concello apuesta por llevar el festejo al ámbito rural y a los centros cívicos. El domingo será el turno de Castro Laxe, Celas y Sueiro, y el lunes la celebración continuará en Fonteculler, mientras que el martes llegará a los espacios sociales de Tarrío, Sésamo y Ledoño. El miércoles le tocará al centro cívico de Castelo acoger la jornada de entroido, mientras que el sábado se trasladará a Almeiras. Además, Culleredo también celebrará este lunes la romería de San Blas de Veiga, a partir de las 12.30 horas, con la actuación de la Orquesta Fania Blanco Show.
Las distintas caretas que lucen y representan el entroido coruñés
El carnaval se vive en A Coruña como a uno le dé la gana. Solo hay una condición: disfrutarlo como si no hubiese un mañana. Unos lo hacen en grupo y se unen a las comparsas, otros en familia y muchos en solitario o en pareja. En cuanto al disfraz, la variedad no tiene fin ni vergüenza. Desde los choqueiros, al que prefiere comprarse el disfraz en una tienda. Desde el uniforme de cada una de las comparsas, al que emplea meses en preparar un majestuoso espectáculo. Los hay que hasta visten a su animal de compañía. Y luego, los que van de calle, con pantalón de pana y cazadora, esos que disfrutan el entroido desde fuera, pero metidos en el medio del jolgorio como uno más.
La Voz reunió ayer a representantes de cada una de esas formas de sentir el carnaval. Muchos de ellos, célebres representantes de estas fiestas. Como Romualdo, Salinas, Jose Antonio, Montse, Merceditas o Paula. Este año no va a poder estar Geluco por motivos personales. Pero sí Jesusa de Pastoriza y la Paca. Son tan conocidos que no es necesario ponerles apellido.
Estos dos últimos representan como pocos al choqueiro. Jesusa de Pastoriza se lo curró mucho este año. Esta mujer que comenzó a disfrazarse en los setenta irá acompañada de una cama con una enferma con fiebre. Por su parte, José Ángel volverá a sacar a la calle a la Paca. Se vio obligado a ello. «El año pasado se me ocurrió decir que iba a matarla y cambiar de personaje, pero fue tanta la gente que me pidió que no lo hiciera, que decidí mantenerla con vida los años que hagan falta». Todavía se le escapan las lágrimas al recordar que el año pasado fue choqueiro del año: «No me lo podía creer, para mí esto es muy importante. Yo sé que para la gente es una tontería, pero yo amo el Carnaval». Su personaje es un referente de esta celebración: «Es una mujer que no tiene vergüenza ni educación, pero ante todo es una señora mayor con espíritu joven».
Y es que no se va de choqueiro. Se es choqueiro o no se es. Y no solo por fuera, sino también por dentro. Es más que una forma de vivir. Es una raza originaria de Monte Alto que a lo largo de la historia fecundó al resto de la ciudad anexionándose pronto pueblos y aldeas limítrofes. De ahí surgió un mestizaje que hizo único en el mundo al entroido coruñés. Único, porque no hay otro disfraz que menos trabajo dé, tire menos del bolsillo y, al mismo tiempo, seduzca como un Versace.
Así que para el coruñés, un choqueiro es esto: Dícese de un hombre o una mujer que para vivir el carnaval no gasta ni en horquillas. Revuelve el armario, busca lo más chillón y se lo pone. En definitiva, un sinvergüenza en el mejor de los sentidos. Existe un debate que siempre estuvo ahí y se refiere a quién va de choqueiro y quién no. Hay muchos puristas y en esta ciudad eso se discute más que el relleno del roscón.
Manuel Salinas, José Antonio García y Montse son tres respetados miembros de la comparsa Monte Alto a 100, ganadora del concurso de música y letra. A Salinas le gustaría «que se recuperaran los apropósitos, que en definitiva era algo original del carnaval coruñés. Recuerda, como su compañero José Antonio, que empiezan a «entrenar» en octubre y que su formación se creó en 1995. José Antonio, que se reconoce como «artista» es el compositor de las letras que ganaron el concurso de comparsas.
Romualdo es uno de los más veteranos de la comparsa más antigua de la ciudad. Los Maracos nacieron en 1983. Como «agrupación reivindicativa» que es, estos carnavales los dedican a los inmigrantes. Para ello irán precedidos de una patrulla de 5 metros.
El empresario Brais Palmero cambia de traje todos los años. El año pasado se metió en el personaje de Cruella De Vil junto a su perro Beckham, un gran danés. Ayer lo hizo vestido de novia, y su mascota, de novio.