Récord de calor en el Mediterráneo

La Voz PALMA / EFE

A CORUÑA

Una de las boyas del SCIB en aguas de la bahía de Palma
Una de las boyas del SCIB en aguas de la bahía de Palma SCIB

A escala global, el 2025 ha sido clasificado como el tercer año más cálido registrado

29 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El mar Mediterráneo alcanzó en el 2025 temperaturas del agua de hasta 6,5 grados centígrados por encima del promedio del período 1982-2015 en algunas zonas y registró una media de 190 días de olas de calor marinas en toda la cuenca, según el Informe Anual 2025 del Sistema de Observación Costero de las Illes Balears (SOCIB).

El informe, publicado esta semana, constata que las islas Baleares vivieron en el 2025 el año con la temperatura superficial del mar más cálida de su historia, en un contexto de calentamiento oceánico continuado e intensificado en todo el Mediterráneo.

Según la científica del SOCIB Mélanie Juza, el cambio climático ha traído nuevos récords en el 2025 en cuanto a temperaturas oceánicas, salinidad y nivel del mar en el Mediterráneo, lo que confirma la continuidad y la intensificación del calentamiento oceánico en toda la cuenca y en la columna de agua.

A escala global, el 2025 ha sido clasificado como el tercer año más cálido registrado, mientras que el período 2023-2025 ha marcado el primer promedio trianual por encima de 1,5 grados centígrados respecto a los niveles preindustriales.

Incluso en ausencia del fenómeno de El Niño, las temperaturas superficiales se han mantenido excepcionalmente elevadas.

En el Mediterráneo, las observaciones satelitales del programa Copernicus confirman una tasa de calentamiento a largo plazo de aproximadamente 0,4 grados por década desde 1982, con una marcada variabilidad regional.

El calentamiento sostenido estuvo acompañado por una ocurrencia excepcional de olas de calor marinas, definidas como períodos en los que la temperatura superficial del mar supera el percentil 90 de los valores históricos durante al menos cinco días consecutivos.

El informe también documenta niveles récord de salinidad en el Mediterráneo oriental, asociados al aumento de la evaporación provocado por aguas más cálidas, así como una aceleración en la subida del nivel del mar. Advierte, además, de riesgos crecientes para sectores económicos como la pesca y el turismo.