Roberto Cruz: «Me da pena cerrar la última tienda de fotografía del barrio»

A CORUÑA

Roberto Cruz, en su tienda de la calle Barcelona, que cerrará la próxima Nochebuena
Roberto Cruz, en su tienda de la calle Barcelona, que cerrará la próxima Nochebuena MARCOS MÍGUEZ

En Nochebuena echará el cierre en la calle Barcelona al negocio que fundaron sus padres hace más de 40 años

23 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Podría cotizar un poco más. Pero se plantó. «Cuando hace cinco años mi hija Alba me dijo que estaba embarazada, hice cálculos para poder jubilarme y tener tiempo para disfrutar de la nieta, algo que no pude hacer con mi hija porque entonces había mucho trabajo y no parábamos. También quiero cuidar de mis padres», confiesa Roberto Cruz Couceiro, de 63 años y propietario de Foto Cruz en la calle Barcelona.

El 24 de diciembre, en Nochebuena, echará el cierre a un negocio fundado por sus padres, José María y Carmen, en 1984. «Intenté traspasarlo porque me da pena cerrar la última tienda de fotografía del Agra do Orzán. Hubo una época en que en el entorno de la calle Barcelona éramos cuatro o cinco negocios de este sector. Estaban Foto Blanco y otros más que fueron cerrando. Ahora mismo da para vivir porque vienen muchos jóvenes con carretes para revelar, que está de moda, o clientes que nos solicitan el revelado digital de fotos que tienen en el móvil... Somos de los pocos que quedan que vendemos marcos o álbumes y que hacemos tanto fotos de carné como de estudio», explica minutos después de haber fotografiado a una madre con su preciosa hija pequeña. «Aunque siga siendo negocio, porque ahora hay menos competencia y la tarta se reparte entre menos, la gente prefiere optar por la fotografía de moda u otros formatos y no estar en una tienda un montón de horas», reflexiona. 

Entre Basauri y Galicia

Roberto nació en 1962 en Basauri, Vizcaya. Allí habían emigrado sus padres, él de Cesuras y ella de Cabrui. «Mi padre trabajó en los altos hornos pero siempre le gustó la fotografía y montó una tienda allá que iba muy bien y en la que yo ayudaba. Le entró la morriña y pensó que también podía funcionar en A Coruña», recuerda. En 1982 nació la primera Foto Cruz en las galerías de la calle Costa Rica, a la que Roberto se incorporó al año siguiente, tras volver de la mili. En 1984 abrieron la segunda en la calle Barcelona y mantuvieron ambas un tiempo.

«Llegamos a trabajar en el negocio mis padres, mi hermano, mi mujer y yo, que me hice cargo cuando mi padre se jubiló en el 2003. Mi hermano Manu se lo montó por su cuenta en la calle Fernando Rey, pero ya cerró hace tiempo, y se sigue dedicando a la fotografía profesional, pero sin tienda física», relata. Se forjó como fotógrafo siguiendo lo que hacía su padre y en fines de semana en los que trabajaban en dos o tres bodas. También hizo sus pinitos como fotoperiodista en el semanario Orzán. Compartimos café en el Ajetreo de la calle Corcubión, a unos metros de su tienda, que cerrará dentro de un mes. 

La pequeña Chloe

Dice que le gusta hacer fotos con el móvil además de con su Nikon profesional. Me enseña algunas de la reina de la casa, la nieta, Chloe, de 4 años. Es preciosa y muy expresiva. «Le hago muchas y mi hija Alba nos saca algunas cuando estoy con ella. Tengo que decir que en total tengo 60.000 fotos guardadas en el móvil. Van conmigo a todos lados», dice este hombre paciente que reconoce que considera un defecto el ser perfeccionista. «A veces se me acumula el trabajo por este motivo».

Le queda una tarea importante por delante, ordenar la cantidad de fotografías que conserva en distintos formatos. «Tengo que poner en orden los archivos. Tengo imágenes de cuando estábamos en la calle Costa Rica, de los desfiles que se montaban en la calle Barcelona y que organizaba la asociación de comerciantes, y hasta de una vuelta ciclista que organizó en la zona el Club de Leones», asegura esta memoria viva y gráfica del barrio del Agra do Orzán. Después de más de 40 años trabajando en la tienda que fundaron sus padres llegó el momento de jubilarse y echar el cerrojo a uno de los últimos negocios del sector en A Coruña. Ahora podrá pasear a Chloe y, de vez en cuando, escuchar a Supertramp, sus favoritos.