Vecinos de A Barcala demandan al Concello de Cambre el arreglo de una acera para evitar filtraciones
A CORUÑA
La comunidad asume la impermeabilización para acabar con el daño a unos trasteros, pero falta la parte municipal, 115 metros cuadrados de un acceso peatonal
15 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La impermeabilización de 115 metros cuadrados de un acceso peatonal a la plaza Amador de Daniel, en A Barcala, separa a la comunidad de propietarios de la manzana número 3 de la resolución de un problema de filtraciones que los llevó a realizar ellos mismos un proyecto y acometer las obras de las dos fases anteriores. Ese espacio es privado de uso público y requiere el beneplácito municipal para ejecutar los trabajos.
José Uzal, presidente de la comunidad de vecinos, y el vicepresidente, Tino Rodríguez, afirman que la falta de avances con el Concello les impide ejecutar una obra que, aseguran, ya estaba acordada con el anterior gobierno, de UxC, con el que también habían realizado las otras fases. Esta comunidad, que agrupa cinco portales de las calles Río Sil, Río Mero y Río Miño, decidió en su día acometer una obra debido a la gran cantidad de agua que entraba en el párking, que cuenta con 152 plazas, y los trasteros. «Entraba auga coma se houbese unha mangueira», precisa Tino Rodríguez, quien se muestra orgulloso del trabajo realizado y de la unión de las 100 familias que viven en esta comunidad para eliminar las humedades que se generaban desde la acera al subsuelo.
Llevan nueve años trabajando en este proyecto y cuestionan que quede incompleto por solo 115 metros cuadrados y una obra de poco más de 40.000 euros que financiarían casi al 50 % junto con el consistorio. Aunque comenzaron a idear una solución en el 2016, no fue hasta dos años más tarde cuando iniciaron las obras de la primera fase. En total, la comunidad ha desembolsado ya unos 100.000 euros. «Temos os cartos na conta para facer o que falta», remarca el presidente de la comunidad, que asegura que es muy visible los daños que ocasiona la falta de reparación para los propietarios de los ocho trasteros debajo del tramo sin impermeabilización.
Uzal señala que en septiembre del 2023 solicitaron «este cachiño» al Concello. El ejecutivo local de entonces respaldó la obra, pero tras la renuncia del alcalde Óscar Patiño en marzo del 2024, su sucesora, María Pan, no logró el respaldo del resto de grupos y este proyecto quedó en el limbo, según señalan los vecinos.
En abril de este año, la popular Diana Piñeiro tomó el relevo de Pan al frente de la alcaldía. Dos meses después, recibió a los representantes de la comunidad, citándolos, precisan, para el mes siguiente. Sin embargo, explican que a partir de entonces no hubo más comunicación directa y fueron derivados de un departamento a otro, sin que se produjeran avances. Los vecinos van a realizar un último intento, pero advierten que, si no hay respuesta, optarán por presentar una demanda judicial para que el Concello asuma su parte, que consiste en el acabado de los trabajos en la parte pública.
Cuestionan que, mientras consideran que se han ignorado sus peticiones, el actual gobierno propuso trasladar a un bajo que tiene en uno de los edificios de la comunidad el archivo municipal. «Para iso si que tiñan cartos, e iso que había que reforzar a placa e instalar un sistema de seguridade», cuestionan, criticando que no se les comunicase a la comunidad sus intenciones, pese a pretender actuar en elementos comunes. Finalmente, el rechazo de la oposición dio al traste con ese proyecto.
El gobierno local evitó pronunciarse sobre la demanda vecinal.